Cuando muere un familiar, se deben cumplir una serie de trámites legales y administrativos. Uno de los documentos que puede pasar desapercibido es la solicitud de los certificados de seguros de vida. Esto puede suponer la pérdida de miles de euros para los herederos. El abogado Manuel Hernández García destaca que no pedir este certificado es uno de los errores más habituales en las herencias. Las aseguradoras están obligadas a transmitir la información sobre los seguros de vida del causante a los organismos estatales, pero no a notificarlo directamente a los herederos. El trámite se puede solicitar mediante el formulario 790 y se puede tramitar online, por correo o en persona. El registro responde en un máximo de siete días hábiles. Los herederos tienen un plazo máximo de cinco años desde el fallecimiento para reclamar un seguro de vida. Los notarios deben incluir el certificado del Registro de Seguros del fallecido antes de la adjudicación de la herencia y deben advertir a los herederos si existe alguna póliza que cubriera dicho fallecimiento. Es importante destacar que muchas personas ignoran que tienen contratado un seguro de vida riesgo, ya que puede estar incluido en servicios de terceros como tarjetas de crédito o seguros de hogar. La creación del Registro de seguros de vida impuso una obligación adicional para los notarios, que deben incluir el certificado del Registro de Seguros del fallecido antes de la adjudicación de la herencia. En resumen, es fundamental solicitar el certificado de seguros de vida para evitar perder miles de euros y para garantizar que los herederos reciban lo que les corresponde. Los herederos deben ser conscientes de la importancia de este trámite y no dejar que pase desapercibido. La solicitud del certificado de seguros de vida es un paso crucial en el proceso de herencia y debe ser realizado con cuidado y atención. Los abogados y notarios pueden ayudar a los herederos a navegar por este proceso y a asegurarse de que se cumplan todos los trámites necesarios.
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