Con la llegada del próximo 15 de septiembre, muchos mexicanos se preparan para celebrar la independencia con reuniones, música y comida típica. Sin embargo, el presupuesto puede convertirse en un obstáculo, sobre todo cuando se estima que cada invitado gasta entre 1,200 y 1,500 pesos en alimentos, bebidas y decoración. Para evitar que la fiesta pese en la cuenta, expertos en eventos recomiendan planificar con anticipación y aprovechar recursos locales.
En primer lugar, la lista de invitados debe ser realista. Invitar a personas que realmente se acercarán al evento ayuda a reducir el exceso de alimentos y bebidas, evitando el despilfarro. Además, se sugiere optar por un menú sencillo pero representativo: tacos de guisado, salsas caseras y una selección de bebidas tradicionales como agua de jamaica o horchata, que pueden prepararse en grandes cantidades a bajo costo.
Otro consejo clave es la decoración DIY (hazlo tú mismo). Utilizar elementos tradicionales como papel picado, banderines de colores y flores locales permite crear un ambiente festivo sin recurrir a compras costosas. Los materiales pueden obtenerse en mercados populares o reutilizarse de celebraciones anteriores, lo que también fomenta la sostenibilidad ambiental.
La música es otro pilar de la celebración. En lugar de contratar a un grupo profesional, los anfitriones pueden armar una playlist con clásicos de mariachi, rancheras y cumbia, disponible en plataformas de streaming gratuitas. Si se cuenta con algún amigo músico, invitarlo a tocar en vivo añade un toque auténtico sin elevar los gastos.
Para controlar el consumo de alcohol, se recomienda comprar botellas de cerveza y licor en tiendas mayoristas o aprovechar ofertas de temporada. Asimismo, ofrecer opciones sin alcohol, como refrescos caseros, permite que todos los asistentes disfruten sin que el gasto se dispare. El uso de vasos reutilizables o de vidrio también reduce costos a largo plazo.
Finalmente, la logística del evento debe planearse con detalle: definir la hora de inicio, la duración estimada y la distribución de los alimentos. Un cronograma ayuda a evitar que la comida se desperdicie y permite al anfitrión disfrutar de la fiesta sin estrés. Con estos cinco consejos, es posible celebrar el Día de la Independencia con alegría, tradición y sin comprometer la economía familiar.
Fuente: Diario de Xalapa