El Tribunal Supremo Federal (STF) de Brasil decidió ampliar el horario de votación en la segunda vuelta presidencial en ocho municipios del estado de Rio Grande del Norte, añadiendo dos horas adicionales al proceso. La medida se tomó luego de que la Policía Federal detectara indicios de un posible sabotaje informático que podría haber alterado los resultados en esas localidades. Según las autoridades, se identificaron intentos de acceso no autorizado a los sistemas de registro de votos, lo que motivó la intervención del máximo órgano judicial del país. La decisión busca garantizar la transparencia y la confianza en el conteo final, evitando que cualquier irregularidad comprometa la legitimidad del proceso electoral.
Los ocho municipios afectados son: São Gonçalo do Amarante, Natal, Mossoró, Ceará-Mirim, Macaíba, Parnamirim, Açu y Ceará-Mirim, donde se instaló personal adicional de la Policía Federal y técnicos de la Justicia Eletrônica. Los votantes de esas áreas podrán acudir a las urnas hasta las 22:00 horas, en lugar del cierre habitual a las 20:00. La extensión del horario fue anunciada mediante una orden judicial publicada en el Boletín Oficial, y los partidos políticos fueron notificados de inmediato. Los observadores internacionales y locales también fueron informados para que pudieran supervisar el desarrollo de la jornada ampliada.
El presidente interino, Luiz Inácio Lula da Silva, y su principal rival, el candidato de derecha Jair Bolsonaro, reaccionaron de forma distinta. Lula calificó la medida como una muestra de la fortaleza institucional brasileña y agradeció la rapidez del STF. Por su parte, Bolsonaro y su equipo denunciaron la decisión, argumentando que podría generar confusión entre los electores y retrasar la certificación de los resultados. Ambos candidatos han instado a sus seguidores a respetar el proceso y a acudir a votar dentro del nuevo horario.
Expertos en seguridad electoral han señalado que los intentos de sabotaje detectados forman parte de una tendencia creciente en América Latina, donde actores internos y externos buscan influir en los resultados mediante ataques cibernéticos. En Brasil, la infraestructura de voto electrónico ha sido objeto de controversia desde la primera ronda, y la ampliación del horario busca mitigar cualquier duda sobre la integridad del sistema. Las autoridades electorales han prometido una auditoría exhaustiva posterior a la votación para validar la ausencia de manipulaciones.
El escrutinio de los votos continuará durante la noche, y se espera que los resultados definitivos sean publicados en las primeras horas del día siguiente. La comunidad internacional observará de cerca el desarrollo de la segunda vuelta, que definirá si Brasil seguirá bajo la dirección del Partido de los Trabajadores o si retornará a un gobierno de derecha. La extensión de dos horas representa un precedente sin precedentes en la historia electoral brasileña, subrayando la importancia de la ciberseguridad en procesos democráticos.
En caso de que se confirmen irregularidades, el STF ha dejado abierta la posibilidad de anular los resultados en los municipios afectados y ordenar una nueva votación. Sin embargo, las autoridades confían en que la medida preventiva será suficiente para salvaguardar la legitimidad del proceso y evitar una crisis institucional que podría repercutir en la estabilidad política y económica del país.
Fuente: Jornada