Jeff Bezos, fundador de Amazon, sostuvo en una entrevista con Fox News que la inteligencia artificial no es la causa directa de los recientes despidos, pero sí el motor de una reestructuración orientada al futuro. Durante la pandemia, la empresa vio un auge sin precedentes en pedidos online, lo que la llevó a duplicar su fuerza laboral de 798,000 empleados en 2019 a más de 1.6 millones en 2021. Ese crecimiento explosivo, según Bezos, dejó una plantilla sobredimensionada cuando la demanda volvió a la normalidad después de 2022.\n\nEn octubre de 2025 y enero de 2026, Amazon anunció 30,000 despidos en apenas tres meses, citando la necesidad de “fortalecer la organización, reducir capas y eliminar burocracia”.
Sin embargo, los documentos presentados a la SEC revelan que la cifra total de empleados apenas varió, pasando de 1.576 millones a 1.595 millones a principios de 2026. Menos de 1,000 de los despedidos pertenecían a áreas de tiendas físicas, mientras que la mayoría provenía de unidades como Alexa, Prime Video, publicidad y dispositivos.\n\nEsta selección contradictoria sugiere que los recortes no respondieron a la caída de la demanda de comercio electrónico, sino a una reorientación interna. En junio de 2025, el CEO Andy Jassy advirtió a su personal que la IA reduciría la necesidad de mano de obra en tareas rutinarias.
Meses después, el actual CEO reiteró que la meta era hacer a la compañía más ágil, eliminando jerarquías y canalizando recursos hacia la inteligencia artificial.\n\nExpertos académicos, como el profesor Karan Girotra de Cornell, señalan que Amazon pudo haber sobreestimado su tamaño inicial y ahora utiliza la IA como excusa para redistribuir talento. La empresa ha transferido personal de áreas consideradas menos rentables a Amazon Web Services (AWS), su brazo de computación en la nube, que registra un crecimiento del 37% en el último trimestre. Este movimiento permite a Amazon invertir más de 220,000 millones de dólares en capital, gran parte destinado a proyectos de IA, sin aumentar significativamente su plantilla global.\n\nLos resultados financieros respaldan la estrategia: en el segundo trimestre de 2026, Amazon facturó 200,600 millones de dólares, un 20% más que el periodo anterior, impulsado en gran medida por el auge de AWS.
Así, los despidos no reflejan una crisis económica, sino una reconfiguración de la fuerza laboral hacia sectores de mayor valor añadido. La compañía mantiene su capacidad operativa en almacenes y logística, mientras desplaza recursos humanos a la creación y mantenimiento de sistemas de IA.\n\nEn conclusión, Amazon ilustra cómo una gran corporación puede “desplazar” empleo sin reducir su número total de trabajadores, usando la inteligencia artificial como catalizador de una reorientación estratégica. La lección para otras empresas es clara: la IA no solo automatiza, también redefine la distribución del talento interno, generando nuevas oportunidades en áreas de alta rentabilidad mientras elimina puestos considerados obsoletos.
Fuente: Xataka