China ha dado un paso importante hacia la internacionalización de sus mercados de materias primas al abrir su contrato de futuros de litio en la Bolsa de Futuros de Guangzhou (GFEX) a inversores extranjeros. Este movimiento se enmarca en la ambición del gobierno chino de reforzar su influencia sobre los precios globales de las materias primas y ampliar el uso internacional del renminbi (RMB). Los futuros son contratos que fijan el precio de una materia prima en una fecha futura, y en el caso del litio, China procesa alrededor del 60% del litio mundial y es el mayor mercado de baterÃas del planeta. Sin embargo, convertir este peso industrial en poder financiero real resulta complicado debido a los controles de capital chinos y la volatilidad en la negociación de futuros. La Bolsa de Futuros de Guangzhou ha tenido que intervenir en varias ocasiones para frenar episodios de especulación excesiva y ha impuesto lÃmites a las posiciones y comisiones. A pesar de estos desafÃos, China busca establecer su contrato de futuros de litio como un benchmark global para el mercado. La apertura de este contrato a inversores extranjeros es un paso importante en esta dirección, pero aún enfrenta desafÃos como la volatilidad regulatoria y la fontanerÃa financiera. Los operadores extranjeros pueden depositar márgenes en dólares, pero con un descuento del 5%, y la negociación y liquidación siguen haciéndose en RMB, lo que complica la repatriación de beneficios. En resumen, China busca controlar los precios de litio a nivel global, pero enfrenta desafÃos significativos en su camino hacia este objetivo.
Fuente: xataka