La Policía Nacional de Paraguay informó este viernes que el expresidente Santiago Peña, destituido horas antes por el Senado en un juicio político, “ya se encuentra oficialmente detenido” en su domicilio, tras la orden de la Fiscalía. La detención se produce en medio de una profunda crisis política y financiera desencadenada por el colapso del Ueno Bank, una de las mayores instituciones bancarias del país. Peña, quien había sido removido del cargo con 44 votos a favor y una ausencia en una cámara de 45 senadores, ahora enfrenta cargos de “lesión de confianza” y será puesto a disposición del Ministerio Público en la Unidad de Delitos Económicos y Anticorrupción.
El nuevo mandatario, Pedro Alliana, quien era vicepresidente bajo la administración de Peña, tomó posesión del cargo y prometió una compensación total a los clientes afectados por el cierre del banco. “Los compatriotas que hoy atraviesan un momento difícil a consecuencia del descalabro financiero serán compensados plenamente. No los vamos a dejar solos”, declaró Alliana al recibir la banda y el bastón presidenciales. La medida busca calmar a una población que, según estimaciones, ve a unos tres millones de clientes sin acceso a sus fondos.
El colapso de Ueno Bank, cuyo cierre se produjo apenas tres días antes de la destitución de Peña, dejó al descubierto vínculos estrechos entre el ex presidente y la entidad financiera. La intervención del banco provocó una ola de protestas y una presión sin precedentes sobre el Congreso, que culminó en el juicio político. La situación ha generado incertidumbre en los mercados locales y ha puesto a prueba la capacidad del nuevo gobierno para restaurar la confianza en el sistema financiero.
Además de la detención de Peña, la Fiscalía ordenó la captura domiciliaria de Carlos Carvallo Spalding, exdirector del Banco Central de Paraguay (BCP). Carvallo, quien dirigió la entidad hasta el martes pasado, también será investigado por presuntos delitos económicos relacionados con el colapso bancario. La orden, dirigida al comandante de la Policía Nacional, exige garantizar la detención domiciliaria de ambos hasta que se determine su situación legal.
Las implicaciones de estos hechos son amplias. A nivel interno, el proceso judicial contra Peña y Carvallo podría sentar precedentes sobre la rendición de cuentas de altos funcionarios. En el plano internacional, inversionistas y organismos financieros observan con atención la respuesta del gobierno paraguayo, que busca evitar una fuga de capitales y estabilizar la economía.
Mientras tanto, la población espera respuestas concretas y una solución rápida para recuperar sus ahorros. El nuevo presidente Alliana tiene el desafío de consolidar su gobierno, restaurar la confianza bancaria y demostrar que la justicia puede aplicarse sin importar la posición que se haya ocupado.
Fuente: Dw