El pasado viernes un jet privado se precipitó sobre un área residencial de la localidad de Fort Lauderdale, en el sur de Florida, dejando dos víctimas mortales y varios heridos. Tras la investigación preliminar, las autoridades confirmaron la identidad de la co‑piloto: Nathalia Figueiras, una mexicana de 20 años que residía en Miami y estaba cursando certificaciones de aviación comercial.\n\nFigueiras, originaria de la Ciudad de México, había emigrado a Estados Unidos en 2022 para trabajar como asistente de vuelo y, poco después, se inscribió en una escuela de vuelo para obtener la licencia de piloto de jet privado. Según su familia, la joven era una apasionada de la aviación y había soñado con volar desde la infancia.
Su nombre apareció en los registros de la escuela de vuelo de Orlando, donde había completado más de 200 horas de vuelo antes del accidente.\n\nEl accidente ocurrió a las 14:30 hora local, cuando el jet, un modelo Learjet 45, despegó del Aeropuerto Internacional de Fort Lauderdale y, segundos después, perdió altitud abruptamente. Testigos describieron una nube de humo negro y una explosión antes de que el avión impactara contra una casa. Los servicios de emergencia acudieron de inmediato, evacuando a los residentes y atendiendo a los heridos.
Dos personas fallecieron en el lugar, mientras que tres sobrevivieron con lesiones que van desde contusiones leves hasta fracturas graves.\n\nLas causas del siniestro aún se investigan, pero la Oficina de Seguridad del Transporte (OTS) ha señalado que el registro de vuelo muestra una anomalía en los instrumentos de navegación. Además, se revisará si la carga de combustible y el peso del avión estaban dentro de los parámetros permitidos. La co‑piloto, que ocupaba el asiento derecho, habría estado realizando maniobras de ascenso cuando el avión entró en una caída libre.\n\nEl caso ha generado un debate sobre la seguridad en la aviación privada y la capacitación de jóvenes pilotos extranjeros.
Organizaciones de la industria señalan que, aunque la normativa es estricta, la presión por acumular horas de vuelo puede llevar a situaciones de riesgo. Por su parte, la comunidad mexicana en Florida expresó su pesar y pidió una investigación exhaustiva que permita evitar tragedias similares.\n\nMientras tanto, la familia de Figueiras ha solicitado apoyo para el proceso de repatriación del cuerpo y ha pedido respeto a su privacidad. El consulado mexicano en Miami ha ofrecido asistencia consular y ha prometido mantener informados a los familiares sobre los avances de la investigación.
La noticia sigue en desarrollo, y se espera que la OTS publique un informe preliminar en las próximas semanas.
Fuente: Jornada