Microsoft cerró el primer trimestre fiscal de 2027 con resultados que superaron las expectativas de Wall Street. Los ingresos alcanzaron los 92,300 millones de dólares, un 19 % más que el mismo periodo del año anterior, y el beneficio neto subió un 32 % hasta 36,600 millones, equivalentes a 4,92 dólares por acción. Estas cifras, impulsadas principalmente por la nube Azure, tranquilizan a los inversores que temían que el masivo gasto en inteligencia artificial pudiera erosionar la rentabilidad.
La nube es la verdadera salvavidas de la compañía. Azure creció un 48 % en ingresos, llegando a 33,200 millones de dólares, mientras que el conjunto Microsoft Cloud, que incluye Azure y Microsoft 365, registró 63,900 millones, un 30 % más que el trimestre anterior. Este desempeño permite a Microsoft compararse de forma más directa con sus rivales Amazon Web Services y Google Cloud, y le brinda margen para absorber los altos costos de los centros de datos y la inversión en IA.
En su informe, el CEO Satya Nadella anunció una reorganización estructural: la empresa ahora se divide en dos segmentos, ‘Agentes e infraestructura’ y ‘Dispositivos y consumo’. El primero generó 76,800 millones de dólares, un 25 % más, abarcando Azure, Microsoft 365 y servidores. El segundo, que incluye Windows, Xbox y la publicidad en búsquedas, cayó un 3 % y aportó 15,500 millones.
El factor OpenAI se vuelve cada vez más relevante. Los acuerdos de reparto de ingresos con la startup de IA generaron 10,000 millones de dólares en el trimestre, equivalentes al 11 % de las ventas totales, frente al 7 % del año fiscal anterior. Microsoft posee una participación valorada en 135,000 millones de dólares, garantizando acceso a la tecnología de OpenAI hasta 2032, aunque la relación ha pasado por una reestructuración tras la conversión de OpenAI en entidad con ánimo de lucro.
Los gastos de capital subieron un 30 % hasta 45,200 millones, pero el flujo de caja libre alcanzó 18,600 millones, superando en 10,000 millones las previsiones de los analistas. En contraste, Alphabet mostró un flujo negativo y Meta gastó más efectivo del que generó, resaltando la solidez financiera de Microsoft en medio de la carrera por la IA.
Sin embargo, no todo es positivo. Los ingresos de Windows y Xbox disminuyeron, con una caída del 22 % en Windows y del 2 % en Xbox. La compañía respondió ofreciendo planes de salida voluntaria a 60,000 empleados, lo que representa una cuarta parte de su plantilla. Nadella anticipa ingresos entre 96,000 y 97,100 millones para el próximo trimestre y un crecimiento de Azure del 49‑50 %.
Fuente: xataka