La Asamblea General de la ONU aprobó este martes una resolución que califica de “ilegal” el embargo comercial y financiero impuesto por Estados Unidos a Cuba desde 1960. La votación, con 191 países a favor, ocho en contra y tres abstenciones, refleja la amplia condena internacional al bloqueo, pese a los intensos esfuerzos diplomáticos de Washington para bloquear la iniciativa.
El texto de la resolución, presentado por una coalición de naciones del Caribe, América Latina y África, señala que el embargo viola el derecho internacional, afecta gravemente los derechos humanos de los cubanos y constituye una forma de presión política que no puede ser justificada. Además, la ONU insta a la comunidad internacional a apoyar a Cuba en la búsqueda de una solución negociada que ponga fin a la medida unilateral.
Estados Unidos, que ha mantenido el embargo como una herramienta de política exterior durante más de seis décadas, había presionado a varios países para que se abstuvieran o votaran en contra. Sin embargo, la mayoría de los miembros de la Asamblea, incluidos los principales aliados de EE.UU., consideraron que el bloqueo ya no tiene justificación y que sus efectos humanitarios son inaceptables. La resolución no es vinculante, pero su peso simbólico refuerza la posición de Cuba en la arena global.
El gobierno cubano recibió la votación como una victoria diplomática. En La Habana, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, agradeció el apoyo y calificó la resolución de “un paso importante hacia la ruptura del aislamiento económico”. Rodríguez subrayó que la medida no sustituye la necesidad de un diálogo directo con Washington, pero sí fortalece la legitimidad de la posición cubana ante la comunidad internacional.
Expertos en relaciones internacionales advierten que, aunque la ONU no puede obligar a EE.UU. a levantar el embargo, la condena amplia puede presionar a los legisladores estadounidenses y a la opinión pública para reconsiderar la política. “El aislamiento cada vez es más costoso para Estados Unidos, tanto en términos de imagen como de oportunidades económicas en la región”, señaló la analista María Fernanda Pérez.
Mientras tanto, la economía cubana sigue enfrentando escasez de alimentos, medicinas y productos básicos, agravada por la pandemia y la crisis energética. La resolución de la ONU, aunque simbólica, brinda al gobierno cubano un respaldo internacional que podría facilitar la búsqueda de socios comerciales alternativos y la obtención de ayuda humanitaria. La situación sigue siendo un punto de tensión en las relaciones hemisféricas, pero el voto histórico muestra una tendencia creciente hacia la condena del bloqueo.
Fuente: Jornada