El Observatorio de Violencia de Género del estado de Veracruz informó que en el último año se registraron 40 feminicidios y 304 casos de desaparición de mujeres, cifra que ha encendido las alarmas de organizaciones defensoras de los derechos humanos. Los datos, recopilados a partir de los reportes de autoridades locales y denuncias ciudadanas, revelan un patrón de violencia que afecta de manera desproporcionada a la población femenina, especialmente a menores de edad.
Según el informe, Xalapa concentró 50 reportes de desaparición, convirtiéndose en la ciudad con mayor número de casos dentro del estado. Le siguen Poza Rica y Córdoba, que registraron 45 y 38 denuncias respectivamente. Estas cifras reflejan una tendencia creciente que, según expertos, está vinculada a la impunidad y a la falta de recursos en los sistemas de protección y investigación.
El detalle más impactante del reporte es que 150 de las víctimas son menores de edad, lo que representa casi la mitad de los casos de desaparición. Mujeres jóvenes y niñas son particularmente vulnerables en zonas rurales y urbanas donde la presencia policial es limitada y los programas de prevención son escasos. Organizaciones locales denuncian que muchas de estas desapariciones no reciben la atención adecuada por parte de la Fiscalía y que los procesos judiciales se prolongan indefinidamente.
En respuesta a la crisis, autoridades estatales anunciaron la creación de una unidad especializada en violencia de género, que contará con personal capacitado y recursos tecnológicos para mejorar la captura de datos y la persecución de los responsables. Sin embargo, activistas critican que estas medidas llegan tarde y que la falta de coordinación entre municipios sigue siendo un obstáculo para una respuesta eficaz.
La sociedad civil ha intensificado sus protestas, organizando marchas y vigilias en distintas ciudades del estado. Grupos feministas exigen reformas legislativas que tipifiquen con mayor severidad los delitos de feminicidio y desaparición, así como la implementación de protocolos de atención inmediata para las familias afectadas.
Mientras tanto, la comunidad internacional ha puesto su mirada sobre Veracruz, recordando que México ocupa un lugar destacado en los índices de violencia contra las mujeres en América Latina. Observadores de la ONU y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han solicitado al gobierno federal que refuerce los mecanismos de prevención y garantice el acceso a la justicia para las víctimas y sus familiares.
Fuente: Diario de Xalapa