Washington anunció sanciones contra cuatro individuos y once entidades vinculadas al Cártel del Noreste (CDN). El Departamento del Tesoro, a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), colocó a los sancionados en la lista negra por su participación en carreras de caballos, construcción, transporte de carga y sectores de petróleo y gas, actividades que facilitaron el lavado de dinero del cártel. En paralelo, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de México tomó medidas espejo, congelando activos y señalando a los mismos quince sujetos como parte de una estrategia conjunta contra el crimen organizado.
Los individuos sancionados incluyen al empresario Gamaliel Garza García, su hijo Gamaliel Garza Elías, al alias “El Takia” (Pablo César Guajardo Álvarez), jefe de plaza del CDN en Nuevo Laredo, y a Francisco Javier Inzunza Partida, despachador de la empresa de transporte Tamex. Las entidades abarcan constructoras, distribuidoras de gas, clubes deportivos y cuadras de caballos, todas ubicadas mayormente en Tamaulipas. Entre ellas destacan la Cuadra San Dibanh y el hipódromo La Molienda, ambos controlados por el cártel para generar ingresos mediante la venta de entradas y la participación en carreras.
El Tesoro de EE.UU. señaló que el CDN utiliza estas empresas para infiltrar recursos en campañas políticas locales, manipular contratos públicos y desestabilizar comunidades fronterizas. Garza Elías, por ejemplo, fue señalado por entregar efectivo a candidatos afines al cártel, mientras que la constructora Cegesa, propiedad de Garza García, habría obtenido contratos gubernamentales mediante maniobras corruptas y los habría subcontratado a personas vinculadas al crimen.
Otra empresa sancionada es Concretos y Productos Asfálticos del Norte (Copasa), también de propiedad de Garza García, que forma parte del esquema de contratación ilícita en obras públicas. Además, la lista incluye a Inova NLD Desarrollos Inmobiliarios, Distribuidora de Gas Económico, Gas Energía Confiable, Propane Trading Group y Transportadora de Gas de Nuevo Laredo, todas con presuntos flujos de recursos de origen ilícito.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, calificó la medida como el mayor esfuerzo de EE.UU. para desarticular la infraestructura financiera del CDN, subrayando la coordinación con socios de seguridad y la UIF mexicana. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) confirmó que las sanciones responden a indicadores de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (ORPI), como transferencias sospechosas, adquisición de vehículos de lujo, joyas e inmuebles.
Estas acciones buscan cortar la capacidad del cártel para lavar ganancias y financiar sus operaciones, enviando un mensaje claro a organizaciones criminales que operan en la frontera. La presión conjunta de EE.UU. y México podría forzar al CDN a reconfigurar sus redes financieras, aunque los analistas advierten que el cártel ya cuenta con estructuras complejas que podrían adaptarse a nuevas restricciones.
Fuente: Eluniversal