El reciente escrutinio de las elecciones legislativas en Brasil reveló que el bloque liderado por Flávio Bolsonaro no sólo ganó terreno en el Senado, sino que también se afianzó en la Cámara de Diputados con más de 120 curules. Este avance abre la puerta a la aprobación de leyes y presupuestos con mayor facilidad, y alimenta la ambición de reformar instituciones como el Poder Judicial. Los números son claros: el Partido Liberal, aliado de Bolsonaro, obtuvo 28 de los 81 escaños senatoriales y una mayoría creciente en la Cámara, lo que fortalece la agenda conservadora del gobierno.
Entre los nuevos diputados, dos jóvenes influencers se destacan por la magnitud de sus votos. Lucas Pavanato, de 28 años y originario de Sorocaba, São Paulo, alcanzó 3 038 438 sufragios, convirtiéndose en el legislador más votado de la historia brasileña. Criado en una familia evangélica pentecostal, Pavanato inició su activismo político a los 17 años, participando en protestas contra la ex presidenta Dilma Rousseff. Antes de su elección como concejal, se hizo famoso como youtuber conservador, denunciando la terapia hormonal en menores, las cuotas raciales y de género, y abogando por la privatización de empresas públicas deficitarias.
Su estilo confrontativo le valió notoriedad en redes sociales, donde acumula más de cinco millones de seguidores, y en campus universitarios, donde protagoniza debates con feministas y personas trans. Un video viral en el que proclamó que “es difícil ser hombre” y que hay que “honrar los pantalones que uno lleva” consolidó su imagen de defensor de la “mano dura” contra la delincuencia. En la campaña, Pavanato pidió reducir la edad de responsabilidad penal, alineándose con la retórica del bolsonarismo que busca endurecer las sanciones penales.
El otro caso es el de Nikolas Ferreira, de 30 años, quien también superó los tres millones de votos, alcanzando 3 100 000 sufragios, casi seis veces la cifra del segundo candidato. Ferreira, abogado de origen humilde en la favela Cabana do Pai Tomás de Belo Horizonte, se autodefine como “cristiano, conservador y defensor de la familia”. Sus declaraciones polémicas, como la que sostuvo en 2023 sobre el espacio de las mujeres, le valieron una multa de 38 356 dólares por daño moral. Además, ha defendido la legalización del porte de armas civiles, argumentando que “el arma no es el mal; el mal es quien la utiliza”.
Ambos representantes forman parte de una ola de políticos surgidos de la esfera digital, que utilizan plataformas como Instagram y YouTube para movilizar a sus bases y desafiar a la izquierda. Su éxito electoral refleja el creciente poder de los influencers conservadores en la política brasileña, un fenómeno que se ha intensificado tras la polarización generada por la pandemia y la crisis institucional de 2023.
El fortalecimiento del bolsonarismo también se ve impulsado por la presencia de miembros de la familia Bolsonaro en el Congreso: la esposa Michelle, el hijo Carlos, el hermano Renato y el hijo menor Jair Renan lograron escaños. Con una posible mayoría en el Senado, el bloque podría impulsar la reforma del Supremo Tribunal Federal, cuyo futuro es un objetivo central de la derecha tras la condena al expresidente Jair Bolsonaro por los disturbios de enero de 2023. La combinación de votos masivos y alianzas familiares coloca a la derecha brasileña en una posición de gran influencia para definir el rumbo del país en los próximos años.
Fuente: Bbc