Una serie de estudios recientes revelan que la velocidad de rotación de Marte está aumentando ligeramente cada año, y los científicos atribuyen este fenómeno a una gigantesca pluma de magma que se eleva bajo la región volcánica de Tharsis. La investigación, presentada en 2026, sugiere que la masa ligera y caliente del manto, de hasta 1.750 km de ancho y situada a 1.100 km de profundidad, ejerce un empuje ascendente que modifica el momento de inercia del planeta rojo, provocando un sutil pero medible acortamiento del día marciano.
El Monte Olimpo, el volcán más grande del Sistema Solar, domina el paisaje de Tharsis, pero no es el único foco de actividad. En la zona occidental de Tharsis conviven otros gigantes como Alba Mons, Arsia Mons, Pavonis Mons y Ascraeus Mons. Al otro lado del planeta, la llanura de Elysium Planitia alberga al volcán Elysium Mons y la fractura Cerberus Fossae, donde la sonda InSight detectó más de 1.300 temblores, la mayoría diminutos, pero muchos vinculados a una pluma de magma que asciende desde el manto.
Las plumas son columnas de roca más caliente y menos densa que el resto del manto, capaces de viajar miles de kilómetros antes de disiparse. Un estudio publicado en *Nature Astronomy* en 2022 describió una de estas estructuras bajo Elysium Mons con un diámetro de 4.000 km y un espesor entre 200 y 500 km, cuyas temperaturas superan en 95 a 285 °C a las del material circundante. Esta anomalía térmica genera corrientes de convección que pueden desencadenar fracturas superficiales y, en casos raros, erupciones volcánicas.
En Tharsis, investigaciones de 2022 y 2024 combinaron datos de misiones orbitales y del sismómetro InSight, identificando una masa ligera de 1.750 km de ancho que empuja la región hacia arriba. Los análisis indican que esta elevación reciente, de apenas 27 millones de años, es suficiente para alterar la distribución de masa del planeta y acelerar su rotación en aproximadamente 0,1 milisegundo por año.
A pesar de la evidencia de actividad interna, ninguno de los volcanes marcianos ha mostrado signos de erupción actual. La ausencia de placas tectónicas limita la liberación de presión, pero la presencia de plumas de magma sugiere que el interior de Marte sigue siendo dinámico, lo que tiene implicaciones para futuros planes de exploración humana y la búsqueda de recursos.
Comprender estos procesos es crucial para la ciencia planetaria, ya que Marte es el objetivo principal de misiones tripuladas previstas para la próxima década. La detección de actividad magmática subterránea no solo ayuda a modelar su evolución geológica, sino que también plantea preguntas sobre la habitabilidad pasada y futura del planeta rojo.
Fuente: xataka