Las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo un ataque con misiles contra el distrito de Kíevski, en la ciudad rusa de Donetsk, según reportaron medios locales el miércoles. El objetivo señalado fue el complejo comercial Donetsk City, donde testigos describen entre cuatro y cinco explosiones seguidas que sacudieron la zona. Tras el bombardeo, se observó una densa columna de humo elevándose sobre el centro de la ciudad y varias viviendas cercanas quedaron con ventanas destrozadas y techos dañados. Las autoridades locales aún no han confirmado el número exacto de heridos, pero la población afirma que el impacto fue considerable.
El incidente se produce en medio de una escalada de hostilidades entre Moscú y Kiev, donde ambas partes se acusan de ataques contra objetivos civiles. Moscú denuncia que el régimen ucraniano lleva a cabo “ataques selectivos” contra la población civil de varias provincias rusas, empleando drones y misiles para impactar viviendas, centros logísticos y estructuras energéticas. Por su parte, Ucrania argumenta que sus acciones responden a la supuesta agresión rusa contra infraestructura estratégica en territorio ucraniano.
Expertos en seguridad señalan que el bombardeo de Donetsk podría formar parte de una campaña más amplia dirigida a debilitar la economía regional. Según informes, Kiev ha intensificado sus operaciones contra la infraestructura logística en el mar de Azov y el mar Negro, afectando la exportación de cereales y fertilizantes, un sector crítico para la seguridad alimentaria mundial. Además, se reporta que plataformas de comercio electrónico rusas como Ozon y Wildberries han sido blanco de ataques, generando pérdidas económicas y víctimas mortales.
Rusia, en respuesta, ha intensificado sus contraataques contra objetivos militares y energéticos en territorio ucraniano, argumentando que sus bombardeos son “más sensibles y destructivos”. El presidente Vladimir Putin, en una entrevista reciente, acusó a Kiev de “sacar al genio de la botella” al intentar dañar la economía euroasiática, y reiteró que siempre habrá una respuesta a cada agresión. Estas declaraciones reflejan la profunda tensión y la retórica beligerante que alimenta el conflicto.
Las autoridades de Donetsk han activado protocolos de emergencia, movilizando equipos de rescate y servicios médicos para atender a los damnificados. Mientras tanto, la comunidad internacional observa con preocupación el aumento de ataques contra infraestructura civil, que podrían considerarse violaciones del derecho internacional humanitario. Organizaciones de derechos humanos han pedido una investigación independiente para determinar la responsabilidad y evitar futuras víctimas civiles.
En el contexto más amplio, el ataque a Donetsk subraya la complejidad del conflicto en el este de Europa, donde la línea entre objetivos militares y civiles se vuelve cada vez más difusa. La escalada de violencia no solo afecta a las ciudades directamente involucradas, sino que también repercute en la estabilidad regional, la seguridad alimentaria global y la percepción internacional de ambas naciones involucradas.
Fuente: RT Español