Meta ha decidido cerrar uno de los frentes judiciales más críticos en EE. UU. mediante un acuerdo de 18.000 millones de dólares con una coalición de fiscales generales. La propuesta surge mientras se celebra un juicio federal en Oakland que investiga el supuesto diseño adictivo de Facebook e Instagram y su efecto en usuarios menores de edad. La empresa no admite haber actuado ilícitamente, pero el pacto busca evitar una sentencia que podría costarle mucho más y obligarla a cambios estructurales en sus plataformas. El acuerdo aún necesita la aprobación de un juez y, de aprobarse, marcará un precedente en la regulación de gigantes tecnológicos.
El desglose del pago indica que el 70% del monto, unos 12.700 millones, se distribuirá entre los estados participantes en pagos anuales durante diez años. Otros 5.300 millones dependen de que TikTok y YouTube adopten medidas de protección similares, lo que vincula parte del acuerdo a la cooperación de la competencia. La documentación judicial detalla cómo se asignarán los recursos y qué criterios deben cumplirse para liberar los pagos adicionales. Esta estructura financiera convierte al acuerdo en un mecanismo de presión para que otras plataformas también ajusten sus prácticas.
En cuanto a los cambios operativos, el pacto se limita a jurisdicciones estadounidenses y no se extiende automáticamente a España ni a otros países. Sin embargo, dentro de EE. UU. los menores de 18 años verán restringido su tiempo en Facebook e Instagram a dos horas diarias, con bloqueos automáticos entre medianoche y 6 a.m. Las notificaciones quedarán silenciadas entre 22:00 y 07:00 y durante el horario escolar, salvo excepciones controladas por los padres.
Las modificaciones van más allá del límite de tiempo. Los adolescentes podrán optar por un feed sin algoritmos de recomendación, desactivar la reproducción automática y no ver el número de “me gusta” ni reacciones por defecto. Además, recibirán alertas al superar ciertos umbrales de uso y los padres obtendrán herramientas para supervisar cuentas secundarias y configuraciones sospechosas. Un auditor independiente revisará el cumplimiento del acuerdo cada año durante los primeros cinco años.
Si Snapchat, TikTok y YouTube cumplen con los requisitos, Meta endurecerá sus propias normas, reduciendo el límite a una hora diaria por aplicación y ampliando el bloqueo nocturno de 22:00 a 07:00. Los compromisos inicialmente de cinco años podrían extenderse a diez, y parte de los pagos adicionales estarían condicionados a la adopción de esas medidas por la competencia. Hasta el momento, esas disposiciones no están activas y dependerán de la evolución de las negociaciones.
El acuerdo llega tras una serie de derrotas judiciales para Meta, incluidas sentencias en Nuevo México y Los Ángeles que condenaron sus prácticas con menores. En Europa, la Comisión Europea también ha señalado que ciertos diseños de Facebook e Instagram podrían violar la Ley de Servicios Digitales, manteniendo procedimientos paralelos. Ambos frentes reflejan una creciente presión global para que las redes sociales modifiquen sus algoritmos y protejan a los usuarios jóvenes.
En resumen, el pacto de 18.000 millones de dólares representa una apuesta financiera y regulatoria de Meta para evitar sanciones mayores y adaptar sus plataformas a demandas de seguridad infantil. El futuro mostrará si estas medidas son suficientes para frenar la adicción digital y si otras compañías seguirán el mismo camino.
Fuente: xataka