La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reveló este viernes que en una reunión privada con la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, ambas elevaron la voz tras un intercambio de recriminaciones. Sheinbaum aseguró que Campos la acusó de traicionar a la patria por la supuesta entrada de agentes de la CIA en el estado, hecho que la mandataria vinculó al exfiscal César Jáuregui Moreno, actualmente bajo proceso judicial.
Durante la conferencia matutina, Sheinbaum explicó que Campos le indicó haber encontrado pruebas de corrupción en la gestión del exfiscal, incluyendo la supuesta existencia de casinos vinculados al funcionario. “Procede, como debe proceder cualquier ciudadano cuando se detectan actos ilícitos”, afirmó la presidenta, y señaló que la Fiscal General de la República, Ernestina Godoy Ramos, recibió a Campos para recabar la información.
La conversación, según Sheinbaum, tuvo lugar el 19 de septiembre en el Aeropuerto Internacional de Ciudad Juárez. En ella, la gobernadora también insinuó que Ariadna Montiel Reyes, directora nacional de Morena, podría tener nexos con el narcotráfico. Sheinbaum pidió pruebas concretas y reiteró que, sin evidencia, no se pueden hacer acusaciones.
Sheinbaum defendió a Montiel, describiéndola como una mujer honesta y subrayó la necesidad de pruebas para sustentar cualquier denuncia. Asimismo, la mandataria aseguró que la relación institucional entre el gobierno federal y el de Chihuahua no se verá afectada, ofreciendo canales oficiales para que el estado solicite apoyo en materia de seguridad y otros asuntos.
Maru Campos, por su parte, sostuvo en una entrevista con Carlos Loret de Mola que había sido acusada de traicionar a la patria en 19 ocasiones en la Mañanera. Aclaró que su queja se refería a la supuesta violación de la Ley de Seguridad Nacional por parte del gobierno de Chihuahua, y no a Sheinbaum personalmente.
Al ser cuestionada sobre rumores de que la disputa podría dañar la relación con Estados Unidos, Sheinbaum negó rotundamente cualquier impacto, insistiendo en que la población de Chihuahua necesita el apoyo del gobierno federal sin importar los conflictos internos.
En conclusión, la presidenta dejó clara su postura: la Fiscalía General del Estado de Chihuahua debe investigar a Jáuregui y cualquier otro responsable de actos de corrupción, mientras que la cooperación institucional entre ambos gobiernos seguirá vigente, siempre bajo el marco legal y con la participación de la FGR.
Fuente: Eluniversal