Dos pescadores de Tonalá, Chiapas, fueron rescatados este miércoles por la Armada mexicana después de pasar cinco días a la deriva en el Pacífico, aferrados a una hielera azul que les sirvió de balsa improvisada. Daniel Guerrero Martínez, de 53 años, y José Luis Pórtelas, de 32, habían partido el 14 de agosto desde la comunidad pesquera de Paredón para una jornada de captura artesanal de camarón y escama. Una ola fuerte sorprendió su pequeña embarcación durante la madrugada del sábado, provocó el naufragio y los dejó sin motor ni rumbo, a más de 240 kilómetros de la costa.
Los pescadores lograron mantenerse a flote gracias a la hielera que utilizaban para conservar el hielo de la captura, y a varios bidones de gasolina que sirvieron como flotadores auxiliares. Sin agua potable ni alimentos, la deshidratación se agravó bajo el sol intenso y la falta de lluvia les impidió recolectar agua. En medio de la desesperación, lograron llamar la atención de una aeronave de la Marina al ondear un costal que llevaban entre sus pertenencias, lo que permitió iniciar una búsqueda coordinada.
La Armada empleó el esquema operativo conocido como “Trinomio”, que combina una patrulla oceánica, una embarcación interceptora y una aeronave, ampliando considerablemente el radio de búsqueda. Los videos difundidos por la institución muestran a los hombres aferrados a la hielera mientras la aeronave sobrevuela la zona, facilitando su localización. Tras ser avistados, la patrulla oceánica los tomó a bordo y los trasladó a un centro de salud donde se atendió su estado de deshidratación.
Al llegar a sus hogares, Martínez expresó: “Pensé que nunca volvería a ver a mi familia”. Ambos pescadores, ahora en proceso de recuperación, fueron recibidos por sus seres queridos y por la comunidad pesquera, que había movilizado a cooperativas y familiares para solicitar ayuda a la Marina. La experiencia pone en evidencia la vulnerabilidad de la pesca artesanal, que depende de embarcaciones pequeñas y está expuesta a cambios bruscos del mar.
Autoridades mexicanas confirmaron el rescate pero no han publicado un informe técnico sobre las causas del hundimiento. Mientras tanto, la historia de los dos hombres se ha convertido en un llamado de atención sobre la necesidad de reforzar medidas de seguridad y equipamiento para los pescadores que operan en mar abierto.
El caso también destaca la eficacia del “Trinomio” como modelo de búsqueda y rescate en áreas remotas, y la importancia de la coordinación entre la Marina, la comunidad local y los medios de comunicación para salvar vidas en situaciones de emergencia en alta mar.
Fuente: Bbc