Fabiana Justiniano, psicóloga de 29 años originaria de Santa Cruz de la Sierra, y Scarlett Rocha, neurocientífica de la misma edad, se convirtieron en la primera pareja del mismo sexo en contraer un matrimonio civil reconocido por el Estado boliviano. La ceremonia, celebrada el 7 de agosto de 2026, marcó un hito en un país donde la unión entre personas del mismo sexo aún no está legalizada como matrimonio, aunque sí se permite la figura de “uniones libres” desde hace algunos años.\n\nEl camino hacia la boda estuvo lleno de obstáculos. Tras la sentencia del Tribunal Constitucional en marzo de 2023 que abrió la puerta a las uniones civiles para parejas del mismo sexo, Fabiana y Scarlett decidieron solicitar directamente el matrimonio, argumentando que la Constitución boliviana prohíbe toda discriminación por género.
Presentaron su solicitud ante el Servicio de Registro Civil (Sereci), pero la respuesta inicial fue negativa, citando la definición tradicional de matrimonio como unión entre hombre y mujer.\n\nDesilusionadas, acudieron a la ONG Igual, donde el abogado Mateo Rodrigo Solares les ofreció apoyo jurídico. Solares impulsó un amparo ante un juzgado de paz, señalando la contradicción entre la negativa del Sereci y los artículos constitucionales de igualdad. El 13 de marzo de 2026, el tribunal de garantías falló a favor de la pareja y obligó al registro civil a autorizar su matrimonio, aunque sin especificar plazos ni designar a un oficial para la ceremonia.\n\nEn Santa Cruz, una ciudad conservadora, encontrar un oficiante dispuesto a celebrar el enlace resultó complicado.
Tras semanas de búsqueda, lograron que un funcionario accediera a oficiar la boda, que se realizó con la presencia de amigos cercanos y organizaciones defensoras de derechos LGBTI+. El acta emitida por el Sereci, sin precedentes, registró a Scarlett como “esposo” y a Fabiana como “esposa”, error que la autoridad se comprometió a corregir en los próximos meses.\n\nLa celebración, aunque emotiva, también reveló los retos sociales que persisten. La familia materna de Scarlett no asistió, y la abuela de Fabiana mostró reticencia, aunque finalmente entregó a Scarlett las llaves de su casa.
Organismos como Human Rights Watch y la Defensoría del Pueblo de Bolivia aplaudieron la decisión judicial, subrayando la necesidad de garantizar derechos iguales para todas las familias.\n\nEste caso abre la puerta a futuras demandas que busquen que el Tribunal Constitucional extienda la igualdad al matrimonio mismo, como ya ocurrió con las uniones libres. Mientras tanto, Fabiana y Scarlett continúan defendiendo su derecho a ser reconocidas plenamente, esperando que su victoria inspire a otras parejas a luchar por la igualdad en Bolivia.
Fuente: Bbc