Inicio GeneralAsí terminó el regalo de Pontiac a Burt Reynolds: el fin del Trans Am anual

Así terminó el regalo de Pontiac a Burt Reynolds: el fin del Trans Am anual

por editor
0 comentarios

Durante la década de los setenta, la comedia “Smokey and the Bandit” se convirtió en un fenómeno de masas en EE. UU. y, sin que muchos lo anticiparan, en la campaña publicitaria más exitosa de Pontiac. El actor Burt Reynolds, protagonista del Bandido, condujo un Pontiac Firebird Trans Am negro y dorado, que pasó de ser un simple accesorio de rodaje a un ícono de la cultura automotriz.

El éxito de la película fue rotundo: recaudó más de 126 millones de dólares en Estados Unidos, sólo superada por “Star Wars” en 1977. Las ventas del modelo se dispararon; Pontiac reportó 25 000 unidades adicionales en 1978, consolidando al Trans Am como símbolo de velocidad y rebeldía. La marca, sin invertir en publicidad tradicional, cedió cuatro unidades para el rodaje y, como agradecimiento, el entonces presidente Alex Mair prometió a Reynolds un Trans Am nuevo cada año, de por vida.

Reynolds recibió los primeros cinco vehículos sin cargos y los repartió entre familiares. El cuarto, conservado por el propio actor, llegó a subastarse años después por 450 000 dólares, cifra que supera con creces su valor original. Sin embargo, la generosidad de Pontiac tuvo un abrupto final cuando, tras la jubilación de Mair, el nuevo CEO Robert C. Stempel tomó las riendas.

En el sexto año, Reynolds notó la ausencia del coche y llamó a la compañía para averiguarlo. La respuesta fue clara y fría: el nuevo presidente no era fanático de sus películas y decidió cortar el beneficio. La llamada marcó el fin de una tradición que había durado medio lustro y que, aunque parecía un gesto simbólico, había fortalecido la imagen del Trans Am durante años.

Burt Reynolds falleció en 2018, dos años antes de que General Motors cerrara la marca Pontiac en 2020. Aun así, el legendario Trans Am negro y dorado sigue siendo codiciado por coleccionistas, demostrando cómo una película de bajo presupuesto puede transformar un automóvil en mito cultural.

Esta historia ilustra el poder de la sinergia entre cine y marketing, y cómo un cambio de liderazgo corporativo puede revertir décadas de goodwill. La anécdota sirve de recordatorio de que las decisiones ejecutivas, aunque parezcan internas, pueden tener repercusiones duraderas en la percepción pública de una marca.

Fuente: Xataka

También te puede interesar

Focus Mode

Bloqueador de anuncios detectado

Apóyanos desactivando tu bloqueador de anuncios para este sitio.