Ariadna Montiel Reyes, presidenta nacional de Morena, anunció este lunes la expulsión del alcalde de Suchiapa, Chiapas, Jorge Lorenzo Lara Cordero, después de que fuera detenido en la Operación Enjambre el pasado 3 de octubre. La dirigente explicó que el partido revisó de inmediato la militancia del funcionario y, al confirmar su pertenencia, procedió a su exclusión. Montiel enfatizó que la medida responde al compromiso del partido de no tolerar a militantes involucrados en actividades delictivas.
Durante una conferencia de prensa, Montiel respondió a las acusaciones que vinculan a miembros de Morena con el narcotráfico y otros delitos. Aseguró que el partido actúa con rapidez: “Cuando detectamos alguna condición de esta naturaleza, actuamos inmediatamente con la expulsión o la sanción correspondiente”. Además, reiteró que Morena no es “tapadera de nadie” y que su objetivo es que sus militantes trabajen exclusivamente por el bienestar del pueblo mexicano.
La Operación Enjambre, impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum y el Gabinete de Seguridad, ha llevado a la detención de más de 110 funcionarios y mandos policiales en varios estados. Montiel destacó que, aunque Morena no sea el partido con mayor número de detenidos, la organización no escapa a la responsabilidad de sancionar a sus miembros involucrados. “Independientemente de la cantidad, debemos actuar”, subrayó.
Según el Gabinete de Seguridad, tanto el alcalde Jorge Lorenzo Lara Cordero como el exalcalde Alexis Nucamendi Gómez están vinculados a delitos de abuso de autoridad, corrupción y asociación delictuosa. Ambos fueron capturados junto a 19 personas, entre ellas mandos y elementos de la Policía Municipal de Suchiapa, como parte de la misma operación.
Tras la captura de Lara Cordero, el cabildo de Suchiapa nombró a la cuarta regidora, Daniela Guadalupe Flores Chanona, como nueva presidenta municipal. La designación busca garantizar la continuidad del gobierno local mientras se investigan los presuntos actos ilícitos del exalcalde.
Este caso pone de relieve la presión que ejerce el gobierno federal para combatir la corrupción y el crimen organizado en regiones vulnerables como Chiapas. La expulsión de un alcalde morenista muestra la disposición del partido a distanciarse de figuras acusadas, aunque también genera interrogantes sobre la magnitud de la infiltración de grupos delictivos en la política local.
Fuente: Eluniversal