CNN, MSNBC y Politico anunciaron el lunes 21 de septiembre que presentarán una demanda contra la administración de Donald Trump por revocarles sin aviso las credenciales de prensa que les permitían cubrir la Casa Blanca. La medida, anunciada por el mandatario el viernes pasado, fue justificada como un castigo por la supuesta difusión de “noticias falsas” y como una defensa de la seguridad nacional. Los tres medios sostienen que la revocación se hizo de manera arbitraria y sin proceso, vulnerando el derecho constitucional a la libertad de expresión y a una prensa independiente.
En el comunicado conjunto, los representantes de los medios declararon: “Notificamos al Gobierno que hoy interpondremos una demanda para proteger nuestros derechos y defender el principio de que el Gobierno no decide lo que la prensa informa o publica”. Argumentan que la acción de la Casa Blanca representa una amenaza directa a la libertad de prensa, al impedir que los periodistas informen al público sin interferencias gubernamentales. La demanda buscará restituir sus acreditaciones y, de ser necesario, una orden judicial que impida futuras revocaciones unilaterales.
La Primera Enmienda de la Constitución de los Estados Unidos garantiza la libertad de expresión y de prensa, un marco legal que los demandantes citan como base de su reclamo. Trump, por su parte, defendió la medida en su cuenta de Truth Social, calificándola de respuesta a la proliferación de “fake news” que, según él, constituye un “cáncer” para la democracia americana. El presidente argumentó que la medida no ataca a la prensa libre, sino a la desinformación que, según su discurso, compromete la seguridad nacional.
Este conflicto se suma a una serie de enfrentamientos entre la administración Trump y los medios de comunicación. En los últimos meses, el presidente ha acusado a varios periodistas de parcialidad y ha restringido el acceso a eventos oficiales. El Pentágono también ha impuesto restricciones a algunos medios, aunque la mayoría de esas decisiones han sido revertidas por los tribunales.
El veto tiene consecuencias inmediatas para la cobertura del viaje de Trump a la Asamblea General de la ONU en Nueva York. CNN, que había sido designada para seguir al presidente durante su visita y las reuniones bilaterales, se vio imposibilitada de enviar a su equipo. Las imágenes oficiales del discurso serán provistas por la propia ONU, pero la cobertura de los momentos fuera del escenario quedará limitada.
Los analistas legales advierten que el caso podría sentar un precedente importante sobre los límites del poder ejecutivo en la regulación de la prensa. Si el tribunal falla a favor de los medios, podría reforzar la protección constitucional de la libertad de información; de lo contrario, se abriría la puerta a futuras restricciones gubernamentales sobre el acceso periodístico a la Casa Blanca.
Fuente: Dw