El pasado lunes en la zona sur de Cuernavaca, Gabriel Rivas Ríos, regidor del partido Morena, fue abatido a balazos mientras se dirigía a una reunión política. Los hechos ocurrieron alrededor de las 20:30 horas en la avenida Lázaro Cárdenas, cuando dos individuos en motocicleta se acercaron y le dispararon sin mediar palabra. Testigos afirman que el agresor escapó en dos motos distintas, dificultando la persecución inmediata de las autoridades. El cuerpo del funcionario fue trasladado al Hospital Regional de Alta Especialidad donde se confirmó su fallecimiento.
Según la Fiscalía del Estado, el caso se encuentra bajo investigación y se ha activado el operativo de captura de los presuntos responsables. La Policía Municipal informó que revisará las cámaras de seguridad de la zona para identificar a los motociclistas y se ha solicitado la colaboración de la población a través de una línea anónima. La Fiscalía también ha abierto una carpeta de homicidio doloso y ha señalado que el móvil del crimen aún es desconocido, aunque se barajan hipótesis relacionadas con la violencia política y el narcotráfico.
El asesinato de Rivas Ríos se suma a una serie de atentados contra políticos locales en los últimos meses, lo que ha generado preocupación entre los partidos y la ciudadanía. El gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, condenó el acto y pidió “tolerancia cero” contra la violencia contra los servidores públicos. Por su parte, la dirigencia de Morena a nivel nacional expresó su dolor y exigió que se haga justicia, señalando que el ataque busca desestabilizar la democracia.
Los vecinos del barrio donde ocurrió el homicidio describen la zona como tranquila y sin antecedentes de crímenes de esa magnitud. Sin embargo, fuentes cercanas al entorno del regidor indican que en los últimos días había recibido amenazas vinculadas a disputas internas del partido. La familia de Rivas Ríos, consternada, solicitó respeto a su privacidad y exigió que se esclarezcan los hechos antes de que se difundan rumores infundados.
Expertos en seguridad pública advierten que la falta de certeza sobre los motivos del asesinato dificulta la prevención de futuros ataques. Señalan que la impunidad y la escasa coordinación entre autoridades locales y federales favorecen la impunidad de los homicidios políticos. Asimismo, recomiendan reforzar la protección de los funcionarios de alto riesgo y mejorar los mecanismos de denuncia de amenazas.
Mientras tanto, la comunidad de Cuernavaca se ha reunido en una vigilia nocturna para rendir homenaje a Rivas Rivas y exigir justicia. Velas, flores y mensajes de apoyo se congregaron en la plaza central, reflejando el dolor colectivo y la necesidad de que las autoridades actúen con celeridad. La Fiscalía prometió presentar los resultados prelimina de la investigación en los próximos días, aunque los familiares temen que el caso se dilate.
Este episodio vuelve a poner en el debate nacional la problemática de la violencia contra los políticos y la urgencia de políticas públicas que garanticen su seguridad. La presión ciudadana y la cobertura mediática podrían impulsar reformas legislativas, pero mientras tanto, la familia y los allegados siguen esperando respuestas y justicia para Gabriel Rivas Ríos.
Fuente: Jornada