El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) reveló que 3.5 millones de menores de edad están involucrados en actividades laborales en México, lo que representa el 12.5% de la población infantil del país.
Este dato se obtuvo a través de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) de 2023, que incluyó a niños entre 5 y 14 años. La mayor parte de los menores trabaja en el sector informal, desempeñando labores domésticas, venta ambulante y trabajos agrícolas.
Los niños que laboran provienen mayormente de hogares con bajos ingresos y de regiones donde el acceso a la educación es limitado. En los estados del sur y centro del país, la incidencia supera el promedio nacional, alcanzando hasta el 18% en algunos municipios.
El estudio también muestra que la jornada laboral de estos menores suele ser extensa, con un promedio de 4 a 6 horas diarias, y en muchos casos se combina con la asistencia escolar, lo que afecta su rendimiento académico y su salud.
Organizaciones de derechos infantiles y sindicatos han pedido al gobierno federal reforzar la aplicación de la Ley Federal del Trabajo y del Reglamento de Protección del Trabajo Infantil, así como ampliar los programas de becas y apoyos sociales para familias vulnerables.
Mientras tanto, el Ejecutivo ha anunciado la creación de una comisión interinstitucional para diseñar políticas de prevención y rescate de menores trabajadores, aunque críticos señalan que la falta de recursos y la impunidad siguen siendo obstáculos.
La situación plantea un reto de política pública: equilibrar la necesidad de protección infantil con la realidad socio‑económica de millones de familias que dependen de los ingresos de sus hijos para subsistir.
Fuente: Jornada