Apple presentó en Los Ángeles su nuevo MacBook Pro con pantalla táctil, una novedad que busca integrar el gesto familiar del iPhone y el iPad al entorno de escritorio. La idea central es simple: tocar directamente lo que queremos manipular, sin abandonar los hábitos de teclado y trackpad. El sensor está incrustado en el panel y la bisagra rediseñada brinda mayor estabilidad al apoyar la mano, lo que permite alternar entre escribir, desplazar el cursor y pinchar la pantalla según convenga.
En la práctica, la pantalla táctil resulta útil para acciones cotidianas como pellizcar una foto para hacer zoom, desplazarse por una página web o mover elementos en una presentación. Estas interacciones no sustituyen al resto de herramientas, sino que las complementan, acortando el camino entre la intención del usuario y el resultado. macOS traduce los toques en clics para mantener la compatibilidad con aplicaciones existentes, mientras que nuevas API invitan a los desarrolladores a crear experiencias específicas para el touch.
El modelo incorpora la pantalla PROLED XDR, una combinación de OLED y tecnología mini‑LED que alcanza hasta 2.000 nits y una frecuencia variable de 10 a 120 Hz. Con un contraste de 10 000 000:1, cobertura P3, Adobe RGB y más del 80 % de Rec. 2020, la calidad de imagen está pensada para profesionales de fotografía, diseño y video. Los tamaños disponibles son 14.2 y 16.3 pulgadas, con bordes reducidos que aumentan la sensación de amplitud, especialmente al integrar la Dynamic Island, ahora adaptada al Mac.
La Dynamic Island funciona como un centro de notificaciones y controles rápidos: música, llamadas, AirDrop o Spotlight aparecen sin interrumpir la tarea principal. Con la pantalla táctil, el usuario puede interactuar directamente con esa zona, una práctica heredada del iPhone que gana sentido en el escritorio.
Para creativos, Apple muestra ejemplos en Logic Pro, Final Cut Pro y Pixelmator Pro, donde el toque permite tocar instrumentos virtuales, recortar clips o dibujar sobre el lienzo. Otras apps como Lightroom, DaVinci Resolve o Blender prometen actualizaciones antes de fin de año, aunque dependerá de cada desarrollador demostrar su valor en el día a día.
En cuanto a ergonomía, el modelo de 14 pulgadas pesa 1,38 kg y el de 16 pulgadas 1,82 kg, reduciendo 227 y 317 g respecto a la generación anterior. El sonido también se renueva con seis altavoces y graves un 50 % más profundos. Internamente, los chips M5 Pro y M5 Max ofrecen hasta 128 GB de memoria unificada y 16 TB de almacenamiento, preparados para tareas exigentes de IA, 3D y edición de video, aunque la autonomía real aún está por confirmarse.
Fuente: xataka