Jorge Bastidas, desarrollador de 32 años radicado en Argentina, se encontraba en Bogotá cuando los terremotos de 6 de junio sacudieron a Venezuela. Al percibir la angustia en un chat de YouTube, decidió actuar desde la distancia. Canceló todas sus reuniones y, sin poder contactar a su familia, diseñó en apenas cuatro horas y media un sitio web llamado “Desaparecidos Terremoto Venezuela” para que los afectados pudieran registrar a sus seres queridos desaparecidos.
El portal, impulsado por inteligencia artificial de Anthropic, permite subir foto, nombre y datos del último contacto. En menos de un día recibió cerca de 800,000 visitas, y en cuatro meses acumuló 82,610 reportes. Tras depurar duplicados, la base oficial muestra al menos 29,486 personas sin contacto, mientras la plataforma independiente Venezuela Reporta estima 41,357 casos. La falta de cifras oficiales del gobierno de Delcy Rodríguez ha generado críticas de Bastidas, quien denuncia la ausencia de un canal estatal para registrar desaparecidos.
Para reforzar la herramienta, el laboratorio mexicano LAB‑CO ofreció un modelo de reconocimiento facial adaptado al contexto venezolano. En las dos semanas posteriores al sismo, la función fue utilizada por 19,000 usuarios, facilitando la identificación y la eliminación de registros repetidos. Asimismo, una abogada venezolana en Argentina, Daneli Hernández, coordinó la transcripción de listas manuscritas de hospitales de Caracas y La Guaira, incorporando más de 3,000 fichas a la base de datos.
El proyecto no estuvo exento de dificultades. La página sufrió dos ciberataques que alteraron 15,000 registros y provocaron la pérdida de aproximadamente 1,200 datos, obligando a reforzar los protocolos de seguridad y limitar la edición de la información. Además, el alto tráfico provocó caídas del servidor, lo que llevó a Bastidas a migrar la infraestructura a una arquitectura más robusta.
A pesar de los obstáculos, la iniciativa ha brindado consuelo a miles de familias. Alceo Angelini, usuario del portal, relata que registrar a su primo le dio la tranquilidad de saber que alguien buscaba su paradero, aunque el joven finalmente se reencontró por su cuenta. Bastidas planea abrir un centro de llamadas para verificar cada reporte, subrayando que la sociedad no puede esperar al Estado para actuar.
El caso de Jorge Bastidas muestra cómo la tecnología y la solidaridad pueden llenar vacíos institucionales en momentos de desastre. Mientras Venezuela sigue sin datos oficiales, la plataforma sigue siendo una herramienta vital para localizar a los desaparecidos y ofrecer esperanza a sus familias.
Fuente: Bbc