Hace una década comprar un videojuego para PC implicaba adquirir una pesada “big box” que se exhibía en la estantería, con manuales, mapas y arte que ampliaban la experiencia. Hoy la biblioteca del jugador vive en la nube y la única prueba física es el disco o la descarga. Conscientes de que la historia material de los juegos se desvanece, los responsables de GOG han lanzado una iniciativa para devolver a los usuarios la caja original, pero en formato digital.
El programa, llamado Preservation Program, ya incluye cinco títulos: *Armikrog*, *Descent*, *Hitman: Codename 47*, *Myst: Masterpiece Edition* y *Star Trek: 25th Anniversary*. Los compradores pueden descargar un modelo 3D de la caja, así como una plantilla plana lista para imprimir y ensamblar con papel, tijeras y pegamento. No se trata de revivir los discos físicos; el juego sigue siendo una descarga sin DRM, pero la caja vuelve a manos del coleccionista como objeto decorativo y nostálgico.
Esta propuesta se apoya en el trabajo del coleccionista Benjamin Wimmer, quien desde 2015 escanea y recrea en 3D las cajas de su proyecto “Big Box Collection”. GOG utilizó esos escaneos para crear los modelos que ahora ponen a disposición de sus usuarios. La iniciativa subraya la importancia de conservar no solo el software, sino también el contexto físico que acompañó su lanzamiento en la era pre‑Internet, cuando los manuales y los mapas eran esenciales para la jugabilidad.
El declive de las cajas físicas no fue abrupto; a medida que los juegos incorporaron más información dentro del propio software y el comercio digital ganó terreno, el embalaje perdió su función práctica. Sin embargo, la estética y el valor sentimental permanecen, y plataformas como GOG buscan capitalizar ese sentimiento mediante la preservación digital de los envases.
Mientras GOG explora esta nueva forma de coleccionismo, la industria de consolas avanza hacia formatos cada vez más intangibles. Sony anunció que a partir de 2028 sus lanzamientos dejarán de producirse en disco, Nintendo mantiene tarjetas físicas para Switch 2 y Xbox experimenta con derechos digitales vinculados a discos. Cada caso muestra una ruta distinta hacia una frontera difusa entre lo físico y lo digital.
En conclusión, GOG no solo protege la jugabilidad de títulos antiguos mediante instaladores sin DRM, sino que también brinda a los jugadores la posibilidad de revivir la experiencia sensorial de una caja de juego. Al combinar software y objeto físico, la plataforma abre un nuevo capítulo en la preservación del patrimonio videolúdico, donde la nostalgia y la tecnología convergen.
Fuente: xataka