El cambio de estación trae consigo una caída de las temperaturas que, según el dermatólogo Dr. Alejandro Méndez, no solo afecta la comodidad, sino también la salud cutánea. En una entrevista concedida a Diario de Xalapa, el especialista explicó que la resequedad, la picazón y la aparición de grietas son síntomas frecuentes cuando la humedad del ambiente disminuye. El doctor señaló que la cara y las manos son las zonas más vulnerables, pues están más expuestas al aire frío y a los cambios bruscos de temperatura. Además, advirtió que la irritación puede desencadenar urticaria e inflamación si no se toman medidas preventivas a tiempo.
El Dr. Méndez recordó que la piel posee una barrera natural de grasa y humedad que se debilita con el frío. Cuando la capa lipídica se rompe, el agua se evapora rápidamente, dejando la epidermis seca y áspera. Este proceso favorece la descamación y la formación de pequeñas grietas que, en casos severos, pueden sangrar o infectarse. El especialista subrayó que la resequedad no es solo una molestia estética, sino un factor de riesgo para infecciones secundarias y para el empeoramiento de afecciones crónicas como eczema o psoriasis.
Para contrarrestar estos efectos, el dermatólogo recomendó una rutina de cuidado que incluya limpiadores suaves sin alcohol, cremas hidratantes con ceramidas y ácido hialurónico, y la aplicación de protector solar incluso en días nublados. “La hidratación debe hacerse después del baño, cuando la piel aún está húmeda, para sellar la humedad”, indicó Méndez. Asimismo, aconsejó el uso de guantes de algodón o lana al salir al exterior y la evitación de jabones agresivos que pueden eliminar los aceites naturales de la piel.
El especialista también alertó sobre la relación entre el frío y la urticaria inducida por el clima. En personas sensibles, la exposición a bajas temperaturas puede provocar la liberación de histamina, generando ronchas rojas y picor intenso. En estos casos, sugiere el uso de antihistamínicos de venta libre y la consulta médica si los síntomas persisten o se acompañan de dificultad respiratoria.
En cuanto a la población infantil y de adultos mayores, el Dr. Méndez enfatizó que son los grupos más expuestos a complicaciones cutáneas por el clima. Los niños suelen jugar al aire libre sin la protección adecuada, mientras que los ancianos presentan una barrera cutánea más delgada y menos eficiente. Por ello, recomienda revisar diariamente el estado de la piel y aplicar cremas emolientes varias veces al día.
Finalmente, el dermatólogo concluyó que la prevención es la mejor estrategia: mantener una hidratación constante, proteger la piel del viento y el frío, y acudir al médico ante cualquier signo de irritación prolongada. Con estas simples acciones, los veraneantes de Xalapa podrán disfrutar del otoño sin sacrificar la salud de su piel.
Fuente: Diario de Xalapa