La Avenida Lázaro Cárdenas, eje principal del tráfico vehicular y peatonal en Xalapa, continúa siendo escenario de incidentes que ponen en riesgo la seguridad de los ciudadanos. A pesar de la reciente instalación de varios puentes peatonales, los problemas estructurales y de convivencia persisten, generando preocupación entre residentes y autoridades locales. Los baches, producto de obras inconclusas, se han convertido en trampas mortales para automovilistas y ciclistas, mientras que la falta de señalización adecuada fomenta el exceso de velocidad. Esta combinación de factores ha incrementado los reportes de choques menores y atropellos en los últimos meses.
Según datos de la Secretaría de Movilidad, el número de accidentes en la avenida creció un 18% durante el último trimestre, a diferencia de otras vías de la ciudad que mostraron una tendencia a la baja. Los puentes peatonales, instalados con el objetivo de separar a los peatones del flujo vehicular, no han sido suficientes para mitigar la peligrosidad. La razón, según expertos en tránsito, radica en la ausencia de barreras físicas que obliguen a los conductores a respetar los límites de velocidad y en la falta de iluminación adecuada en los tramos más críticos.
Los residentes de colonias como Lomas del Río y Centro Histórico denuncian que los baches aparecen en zonas donde se están realizando obras de pavimentación, pero los trabajos se detienen sin concluir, dejando huecos profundos. “Conducir por la Lázaro Cárdenas es como jugar a la ruleta; nunca sabes cuándo vas a tropezar con un bache o un vehículo que no respeta la señal”, comentó María González, vecina del sector. Además, la velocidad excesiva de algunos conductores se ve favorecida por la amplitud de la calzada y la escasa presencia policial, lo que dificulta la aplicación de sanciones.
Las autoridades municipales han anunciado un plan de reparación integral que incluye el repavimentado de los tramos más dañados y la instalación de reductores de velocidad. Sin embargo, críticos señalan que la ejecución de estas medidas ha sido lenta y que la falta de coordinación entre dependencias ha retrasado los resultados. Por su parte, la Dirección de Seguridad Vial ha intensificado las campañas de concientización, pero los efectos aún no se reflejan en la reducción de incidentes.
En el plano institucional, el Concejo Municipal ha solicitado al Gobierno del Estado mayores recursos para concluir las obras pendientes y reforzar la vigilancia en la avenida. Mientras tanto, organizaciones civiles han organizado jornadas de reporte de baches a través de aplicaciones móviles, buscando presionar a las autoridades para una solución rápida. La presión social ha generado algunos avances, pero la percepción de inseguridad sigue latente entre los usuarios.
La situación en la Avenida Lázaro Cárdenas ilustra los retos que enfrentan las ciudades mexicanas al equilibrar desarrollo urbano, infraestructura y seguridad vial. La falta de una política integral que combine obras terminadas, señalización adecuada, control de velocidad y educación vial mantiene a la avenida en una zona de alto riesgo. Los próximos meses serán críticos para evaluar si las medidas anunciadas lograrán revertir la tendencia y devolver la tranquilidad a los ciudadanos de Xalapa.
Fuente: Diario de Xalapa