Rusia y Ucrania reanudaron los intercambios de ataques durante la madrugada del domingo, pese a un acuerdo de tres días para evitar bombardear las capitales de Moscú y Kiev mientras llegan los enviados especiales de Estados Unidos. La medida, anunciada por ambas partes, busca crear un espacio de negociación para la misión de mediación encabezada por Steve Witkoff y Jared Kushner, que arribarán a la capital ucraniana en las próximas horas.
En la zona de conflicto, el gobernador de Zaporiyia, Iván Fedorov, confirmó varias víctimas civiles en la ciudad, que se encuentra en la primera línea del frente. Al mismo tiempo, drones rusos atacaron un paso fronterizo con Rumania, obligando al cierre del cruce y generando tensiones con la Unión Europea. En el noreste de Ucrania, un dron impactó en Chuhuiv, en la región de Járkov, matando a tres miembros de una familia.
Por el lado ruso, la región de Rostov sufrió ataques con drones que dañaron la infraestructura ferroviaria: fragmentos de un aparato no tripulado impactaron en la locomotora de un tren de pasajeros, obligando a la detención de siete trenes en la zona. Además, el Ministerio de Defensa ruso informó que sus sistemas antiaéreos derribaron 258 drones enemigos, cinco veces más que el día anterior, alcanzando catorce regiones, la península de Crimea y los mares Negro y de Azov.
Un incidente adicional se registró en la refinería de Rosneft en la región de Riazán, a menos de 200 kilómetros de Moscú. Según el canal de Telegram Astra, un dron provocó un incendio que aún se controla, mientras el gobernador Pavel Malkov confirmó el suceso sin entrar en detalles operativos. Este hecho eleva la preocupación por posibles daños a la infraestructura energética del país.
El ejército ucraniano, tras la visita de los mediadores estadounidenses al Kremlin, retomó los bombardeos masivos contra territorio ruso, justificando la acción como respuesta a la escalada de ataques aéreos. Por su parte, el presidente ruso Vladimir Putin mantuvo conversaciones con los enviados de EE.UU., señalando que el cese temporal de los ataques a capitales es una muestra de buena fe para avanzar en las negociaciones.
La comunidad internacional observa con cautela el desarrollo de estas hostilidades, temiendo que la violencia pueda superar el marco de la tregua acordada. Mientras tanto, la población civil en ambas naciones sigue enfrentando la amenaza constante de los ataques con drones, que continúan siendo una herramienta decisiva en este conflicto prolongado.
Fuente: Dw