Antes de la invención de las alarmas y los relojes despertadores, la gente utilizaba métodos curiosos para despertarse a tiempo. Durante la revolución industrial británica, las fábricas necesitaban un control horario estricto, lo que llevó a la creación de una profesión dedicada a despertar a la gente: los despertadores humanos.
Estos despertadores humanos recorrían calles y barrios, golpeando ventanas o lanzando arvejas para despertar a sus clientes. Esta práctica no era exclusiva de la época industrial, ya que se habían utilizado métodos similares en otras sociedades del mundo, especialmente en comunidades musulmanas durante el mes sagrado del Ramadán.
A lo largo de la historia, la gente ha utilizado diversas formas de despertarse, desde gallos hasta relojes de vela que dejaban caer agujas en bandejas de metal cada hora. El canto del gallo al amanecer era una señal común para despertar, y las campanas de las iglesias también se utilizaban para marcar el inicio del día.
La luz del día era una de las principales señales para despertar, y en muchas sociedades preindustriales, la vida diaria seguía el ritmo del amanecer y el atardecer. Los ritmos circadianos, que marcan la hora del sueño y la vigilia, se regulaban naturalmente por la exposición a la luz diurna.
En la actualidad, podemos aprender de las buenas prácticas de higiene del sueño del pasado, como mantener horarios regulares de sueño y vigilia, evitar estimulantes antes de dormir y crear un espacio de dormitorio propicio para un sueño reparador. Estas prácticas concuerdan con las investigaciones actuales que muestran los riesgos para la salud de los horarios de sueño irregulares.
La exposición a la luz artificial más tarde por la noche puede tener un efecto negativo en el sueño, mientras que la luz matutina es una de las señales más potentes para regular los ritmos circadianos. Al considerar estas prácticas y métodos antiguos, podemos mejorar nuestra propia higiene del sueño y encontrar formas más efectivas de despertar sin necesidad de alarmas.
Fuente: Bbc