Después de los terremotos que sacudieron el norte de Venezuela, muchos ciudadanos se han unido para ayudar a las víctimas. Algunos han creado kits de apoyo emocional para niños, mientras que otros han repartido comida y han fabricado cojines para los refugios.
Lilian Gluck, una maestra y psicopedagoga de 67 años, fundó el Hospital de Peluches, una organización que educa sobre el valor de la reutilización a través del reciclaje de juguetes. Después de los terremotos, el Hospital de Peluches ha recibido donativos de todo tipo y ha repartido más de 1.000 peluches entre los niños afectados.
Otros, como el chef John Fuentes, han preparado comida para repartir en hospitales y refugios. Fuentes y su equipo han repartido más de 2.000 raciones de comida en las últimas cinco semanas.
Gabriel Santana, fundador de Taller Neo, ha reciclado ropa en mal estado para crear cojines que se reparten entre los damnificados de los refugios. Las voluntarias clasifican la ropa y desechan lo que esté sucio o tenga mal olor, y luego cortan y cosen el envoltorio de los cojines.
Camila Isabel Díaz, una diseñadora de ropa, ha fabricado bolsas mortuorias para ayudar a las familias de las víctimas. Díaz y su equipo han confeccionado más de 400 bolsas para cadáveres en menos de un mes.
Estos son solo algunos ejemplos de cómo los venezolanos se han unido para ayudar a las víctimas de los terremotos.
Fuente: Bbc