La Comunidad Foral de Navarra ha presentado un nuevo modelo de vivienda colaborativa, que busca ofrecer una alternativa solidaria y sostenible a la propiedad privada y el alquiler tradicional. Este modelo residencial de cooperación está diseñado para rehabilitar edificios singulares, como cuarteles, molinos y conventos, y ofrecer viviendas a personas con pocos recursos y/o en edad avanzada. El objetivo es crear un régimen intermedio entre la propiedad privada y el alquiler, donde los residentes tengan derecho de uso y disfrute individual y a largo plazo de la vivienda y sus espacios comunes. El anteproyecto de Ley Foral de Vivienda Colaborativa contempla tres modalidades de vivienda colaborativa y busca aprovechar y dar una segunda vida útil a edificaciones singulares. Esta iniciativa se enmarca en el contexto de una crisis de acceso a la vivienda en España, donde Navarra es una de las comunidades autónomas que lidera la construcción de vivienda protegida. Los expertos consideran que este modelo de vivienda colaborativa podría ser un ejemplo a seguir para otras comunidades. El proceso para que este anteproyecto se convierta en ley es largo y requiere la aprobación del Consejo de Navarra, el Gobierno y el Parlamento. Aunque este modelo de vivienda colaborativa es aún minoritario y de lento despliegue, su impacto a largo plazo podría ser significativo en la lucha contra la crisis de acceso a la vivienda. La rehabilitación de edificios singulares dará lugar a viviendas colaborativas que garanticen espacios interiores de al menos 30 metros cuadrados útiles por unidad de convivencia, con habitación, cocina y baño, y espacios comunes. Este modelo de vivienda solidaria busca ofrecer una alternativa a la propiedad privada y el alquiler tradicional, y podría ser un ejemplo a seguir para otras comunidades.
Fuente: xataka