Una pareja de la provincia de Buenos Aires se vio obligada a devolver una obra de arte sustraída por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. El cuadro, conocido como “Retrato de una dama” o “Condesa Colleoni”, pertenece al estilo barroco tardío y estuvo desaparecido ocho décadas antes de ser identificado en una vivienda en venta cerca de la capital.
La casa donde se halló la pintura pertenecía a Patricia Kadgien, hija de Federico Kadgien, un ex‑asistente de Hermann Göring que se refugió en Argentina después del conflicto. La obra apareció en una fotografía del interior del inmueble, colgada sobre un sofá verde, y llamó la atención de investigadores que rastrean el saqueo de la colección del comerciante judío Jacques Goudstikker, víctima de la ocupación nazi en los Países Bajos.
Tras la detección, la fiscalía argentina abrió una causa por ocultación de bienes y puso a la pareja bajo arresto domiciliario. Sin embargo, en una audiencia celebrada en Mar del Plata, los cargos penales fueron suspendidos a cambio de que la familia Kadgien renuncie a cualquier derecho sobre la pintura y entregue una donación de 3.185 dólares a hospitales locales. El acuerdo también incluye la devolución del cuadro a la heredera legítima, Marei von Saher.
Marei von Saher, nuera del último descendiente de Goudstikker, declaró que la obra será exhibida temporalmente en el Museo del Holocausto de Buenos Aires. Su objetivo es crear conciencia sobre el robo masivo de arte nazi y seguir recuperando piezas de la extensa colección del comerciante, que supera las mil obras desaparecidas.
Expertos en arte siguen discutiendo la autoría del cuadro. Aunque inicialmente se le atribuyó al pintor italiano Giuseppe Ghislandi, algunos estudiosos lo consideran obra de Giacomo Ceruti, otro maestro del barroco tardío. La incertidumbre sobre su procedencia no ha detenido el proceso de restitución, que se enmarca dentro de los esfuerzos internacionales por devolver bienes culturales sustraídos durante la guerra.
El caso subraya la complejidad de los rastros de arte saqueado que aún emergen en América Latina, donde familias vinculadas a ex‑nazi guardaron obras durante décadas. La resolución alcanzada en Argentina representa un precedente legal y moral que podría impulsar nuevas investigaciones y devoluciones en otros países, reforzando la lucha contra la impunidad histórica.
Fuente: Bbc