En los últimos días las redes sociales se han inundado de videos que muestran iOS 16 arrancando en un Redmi Note 12, un smartphone Android de gama media. El experimento, apodado “Hackios”, marca un hito técnico: por primera vez se ha conseguido que el sistema operativo de Apple funcione en hardware que nunca estuvo destinado a él. El proyecto surge de la comunidad de código abierto en GitHub bajo el nombre ios-sweet, que sustituye el núcleo Linux habitual por XNU, el mismo kernel que Apple utiliza en sus dispositivos.
XNU es el corazón de iOS y, al estar disponible bajo licencia abierta, permite a desarrolladores audaces adaptar su código a arquitecturas distintas. ios-sweet incluye un “device tree” copiado de un iPhone X, de modo que el kernel cree que está arrancando en ese modelo. Con esa ilusión, los archivos binarios de iOS 16 extraídos de un iPhone X pueden cargarse y ejecutarse sobre el chipset Qualcomm del Redmi Note 12, aunque con limitaciones importantes.
El iPhone X fue elegido porque es el último modelo que no incorpora la protección de punteros autenticados (PAC), una característica de seguridad que los chips Qualcomm no soportan. Por eso, versiones más recientes de iPhone no pueden ser emuladas de forma sencilla en dispositivos Android actuales. El resultado es un sistema que muestra la pantalla de bloqueo, el Centro de Control y la mayoría de los ajustes, pero carece de conectividad Wi‑Fi, Bluetooth, datos móviles, audio, cámaras y sensores biométricos.
El rendimiento gráfico es otro punto crítico: sin controladores nativos, la pantalla se actualiza a apenas 20‑30 fps, lo que retrasa el arranque a entre cuatro y cinco minutos. Aun así, algunos desarrolladores afirman haber conseguido activar sonido y Wi‑Fi en versiones posteriores del hack, aunque la estabilidad sigue siendo limitada.
Más allá del Redmi Note 12, el mismo método se ha probado en dispositivos como el Redmi Note 12 Pro, LG V60, OnePlus 7T y hasta en un Poco X5 Pro, donde un grupo llamado OOSexGang logró ejecutar iOS 16.5. Sin embargo, la mayoría de los intentos en teléfonos con chips más modernos, como el Google Pixel 6 o el Galaxy S23 Ultra, han fracasado por incompatibilidades de hardware.
Una pieza clave del éxito reciente es el uso de inteligencia artificial generativa. Los repositorios incluyen instrucciones para agentes como Claude, ChatGPT y Gemini, que aceleran la escritura y depuración de código. Este apoyo de IA ha convertido lo que antes era un pasatiempo marginal en una carrera de experimentación rápida, ampliando los límites de lo que se puede lograr con hardware cruzado.
Aunque todavía lejos de ser una alternativa práctica a iOS en iPhone, este logro abre la puerta a nuevas investigaciones sobre interoperabilidad de sistemas operativos y demuestra el poder de la comunidad open source combinada con herramientas de IA.
Fuente: xataka