El CERN ha publicado un estudio que cuantifica el impacto económico del Gran Colisionador de Hadrones de Alta Luminosidad (HL‑LHC), la próxima generación del acelerador que se espera poner en marcha a finales de la década. Según el análisis, el proyecto devolverá a la sociedad casi el doble de lo invertido, con una probabilidad del 94% de obtener un beneficio neto. El cálculo se basa en 50,000 simulaciones que comparan dos escenarios: la modernización prevista del LHC y la continuidad del aparato actual hasta 2030.
El HL‑LHC aumentará la frecuencia de colisiones a 40 millones por segundo, y cada cruce podrá producir entre 140 y 200 interacciones detectables. La enorme cantidad de datos generados exigirá sistemas de procesamiento en tiempo real, lo que impulsará el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial y de gestión de datos a gran escala. Estas innovaciones, según el CERN, se trasladarán a la industria, creando oportunidades de negocio y empleo en los países que financian el proyecto.
Javier Santaolalla, físico y divulgador que participó en el descubrimiento del bosón de Higgs, ha reiterado que la transferencia tecnológica es uno de los pilares del CERN. Las patentes generadas en el laboratorio se liberan al dominio público, facilitando su adopción por empresas de sectores como la medicina, la energía y la informática. Además, el CERN contrata a compañías de los países contribuyentes, lo que genera un retorno directo de la inversión pública.
El estudio también destaca el valor intangible de la formación de jóvenes científicos. Cada año, cientos de estudiantes y doctorandos participan en el diseño, construcción y operación del HL‑LHC, adquiriendo habilidades que luego aplican en la industria y la academia. Este capital humano es, según los investigadores, la principal fuente de beneficios socio‑económicos del proyecto.
Más allá del aspecto financiero, el HL‑LHC persigue responder preguntas fundamentales de la física: la naturaleza de la materia oscura, el origen de la masa de los neutrinos y la ausencia de antimateria en el universo. Aunque los descubrimientos científicos son difíciles de cuantificar, el CERN afirma que la ampliación del conocimiento también aporta valor a la sociedad, alimentando la curiosidad y la capacidad de innovación.
En resumen, el análisis del CERN sugiere que invertir miles de millones en la investigación de partículas no solo impulsa la ciencia básica, sino que también genera retornos económicos sustanciales y fortalece la base de talento del país, justificando el gasto público en investigación de alto nivel.
Fuente: xataka