El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) confirmó este miércoles 21 de octubre la generación de la depresión tropical Veintidós‑E en aguas del Pacífico mexicano. El centro del sistema se ubica a 825 kilómetros al sur de Acapulco y a 1,185 kilómetros al sur‑sureste de Manzanillo, Colima. Con vientos máximos sostenidos de 55 km/h y rachas que alcanzan los 75 km/h, la perturbación se desplaza hacia el oeste a una velocidad de 11 km/h, según los datos oficiales. Por el momento, su posición alejada de la costa implica que el fenómeno no genera impactos directos en territorio mexicano.
A pesar de la distancia, la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil del estado de Guerrero ha activado un monitoreo especial del sistema. Las autoridades locales indican que seguirán de cerca cualquier cambio en la intensidad o trayectoria que pudiera afectar a la población en los próximos días. Este seguimiento se enmarca dentro de los protocolos de prevención que el gobierno estatal mantiene para eventos meteorológicos de gran magnitud.
Los pronósticos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) son más alarmantes. Según sus modelos, la depresión tropical Veintidós‑E tiene posibilidades de intensificarse a tormenta tropical antes de la noche del mismo día. De consolidarse, los expertos estiman que podría alcanzar la categoría de huracán de nivel 3 el 23 de octubre, cuando se encuentre a aproximadamente 750 kilómetros al suroeste de Técpan de Galeana, Guerrero. Un huracán de esa magnitud produciría vientos superiores a 185 km/h y lluvias intensas, con potencial de generar inundaciones y deslizamientos en zonas vulnerables.
En el contexto nacional, la formación de Veintidós‑E se suma a una temporada de huracanes que ha sido particularmente activa en el Pacífico. En los últimos meses, sistemas como la tormenta tropical Trudy ya provocaron oleaje elevado y precipitaciones en la costa de Guerrero y Oaxaca. La recurrencia de estos fenómenos ha puesto de relieve la necesidad de reforzar los sistemas de alerta temprana y la infraestructura de protección civil en los estados costeros.
Los residentes de la región costera de Guerrero deben mantenerse informados a través de los canales oficiales y estar preparados para activar sus planes de contingencia en caso de que la tormenta se acerque. Las autoridades locales recomiendan revisar los refugios, abastecerse de agua y alimentos no perecederos, y asegurar los bienes que puedan ser arrastrados por fuertes vientos.
Mientras tanto, el resto del país sigue con un pronóstico de cielos nublados y lluvias ligeras en la Ciudad de México y otras áreas del interior. La atención de los meteorólogos se centrará ahora en la evolución de Veintidós‑E, cuyo desarrollo podría redefinir las alertas de la región en los próximos días.
Fuente: Eluniversal