Inicio PoliciacaCondenan al líder de secta keniana por la muerte de 191 niños en el bosque de Shakahola

Condenan al líder de secta keniana por la muerte de 191 niños en el bosque de Shakahola

por editor
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El tribunal de Kenia emitió este lunes la sentencia contra Paul Mackenzie, pastor de la secta apocalíptica Good News International Ministries, y lo declaró culpable de asesinato por la muerte de 191 personas, en su inmensa mayoría menores de edad. Mackenzie había ordenado a sus seguidores que sus hijos ayunaran hasta la muerte, asegurando que así podrían “encontrarse con Jesús”. La condena incluye también a 28 colaboradores que recibieron penas de prisión por el mismo delito, aunque todos mantuvieron su inocencia y alegaron que nadie fue forzado a morir.

Las investigaciones revelaron que, entre 2019 y 2023, más de 400 cadáveres fueron hallados en fosas poco profundas del bosque de Shakahola, a orillas del río Galana. Sepultureros contratados por la comunidad local describieron tumbas con tres o más cuerpos, muchos de ellos niños recién nacidos, con extremidades atadas y envueltos en sábanas. Uno de los trabajadores, identificado solo como James, recordó haber encontrado una fosa con doce niños apilados como si fueran ropa.

El caso cobró mayor relevancia cuando Stephen Mwiti, de 48 años, testificó que perdió a sus seis hijos dentro del grupo. Mwiti describió cómo, al confrontar a Mackenzie en su casa, vio a “muchas mujeres calvas y decenas de niños” y escuchó al pastor prohibir maquillaje, peinados elaborados y cualquier forma de educación formal. La exesposa de Mwiti también fue procesada junto al líder, aunque finalmente sólo se confirmó su participación en la ocultación de los cuerpos.

Mackenzie fundó Good News International Ministries en 2003 y, durante 16 años, expandió su influencia mediante una emisora de televisión, Times TV, que transmitía sus sermones desde Malindi. Sus enseñanzas mezclaban teorías conspirativas, como la idea de que la educación y la medicina moderna eran “malas” y que las tarjetas de identidad digitales representaban “la marca del diablo”. En 2019 cerró la sede principal y se trasladó al bosque de Shakahola, donde continuó reclutando seguidores.

El exjefe de seguridad, Enos Amanya Ngala, aceptó colaborar con la fiscalía y testificó contra Mackenzie, lo que facilitó la identificación de los crímenes. Además de los cargos de asesinato, el pastor enfrenta procesos por terrorismo, radicalización y negación de educación a menores. La sentencia marca la primera vez que Mackenzie es juzgado por homicidio masivo.

La comunidad local sigue lidiando con el trauma. Familias como la de Mwiti intentan recuperar la dignidad de sus hijos mientras el gobierno keniano refuerza la vigilancia sobre grupos religiosos extremistas para evitar que se repitan tragedias semejantes.

Fuente: Bbc

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