La compañía rezolv Energy, a través de su filial West Power Investments, ha obtenido la autorización del regulador energético rumano (ANRE) para iniciar la primera fase de Dama Solar, la megaplanta que superará a Alemania y Turquía en capacidad fotovoltaica. El proyecto se ubica en los municipios de Pilu y Grăniceri, en la región de Arad, a escasos kilómetros del anillo de transmisión de 400 kV y de los puntos de interconexión con Hungría, lo que garantiza una evacuación eficiente de la energía generada.
Con una superficie que supera las mil hectáreas, Dama Solar alcanzará una potencia instalada de 1,2 GW, suficiente para abastecer a más de 280 000 hogares, equivalentes a cerca de un millón de personas. De lograr su objetivo, la planta no solo se convertirá en la mayor de Rumanía, sino también en la más grande de la Unión Europea, desplazando a la alemana Witznitz (650 MW) y compitiendo con la turca Kalyon Karapınar (1,35 GW).
El proyecto tiene implicaciones estratégicas para el país, que actualmente se sitúa entre los últimos de la UE en generación solar, con apenas 9,78 % de su electricidad proveniente del sol en 2025. Dama Solar duplicará la producción solar nacional y será un paso decisivo para cumplir los objetivos de descarbonización fijados para 2030, reduciendo la dependencia del gas y del carbón que aún representan más del 30 % del mix energético rumano.
Más allá de la generación eléctrica, el plan incorpora una reserva natural de 82 hectáreas y destina tierras agrícolas de bajo rendimiento a pastizales gestionados por ovejas, una iniciativa que busca combinar energía limpia con restauración ecológica. Esta visión integral pretende mitigar el impacto ambiental y crear un modelo sostenible que podría servir de referencia para futuros proyectos en la región.
La inversión total se estima en 728 millones de euros. Rezolv Energy, respaldada por el gestor Actis y el fondo de Abu Dabi Mubadala, ha asegurado 561 millones de euros en financiación, con el Banco Europeo de Inversiones como inversor ancla y un consorcio de catorce prestamistas, entre los que destacan el BERD, la IFC y el Banco del Mar Negro. Los ingresos estarán garantizados por contratos por diferencia adjudicados por el Estado y un contrato de venta de energía con un comprador no revelado.
Con la financiación cerrada, la construcción iniciará de inmediato y la compañía proyecta que la planta entrará en operación comercial en la segunda mitad de 2028, adelantando la fecha inicialmente prevista para 2030. Aún quedan pendientes la adjudicación de contratos de obra y la obtención de algunos permisos, pero el reto principal ahora es cumplir el ambicioso calendario de obra.
Si Dama Solar se materializa según lo previsto, Rumanía no solo reforzará su seguridad energética, sino que también enviará una señal clara al resto de Europa: la transición hacia fuentes renovables es posible incluso en los países que hoy aparecen rezagados en la tabla de energías limpias.
Fuente: xataka