La franquicia de “La Purga” aterriza completa en Netflix, ofreciendo a los suscriptores los cuatro largometrajes y la precuela “La primera purga”. Desde la primera entrega de 2013, dirigida por James DeMonaco y producida por Blumhouse con un presupuesto de apenas 3 millones de dólares, la saga ha generado más de 89 mil millones de dólares en taquilla mundial. Cada película amplía la premisa central: durante doce horas al año, cualquier delito, incluido el asesinato, es legal, convirtiendo la violencia en una especie de trámite administrativo.
En la reciente secuela “Anarchy”, una escena resume el tono de la saga: un anciano enfermo escribe una nota para su hija y nieta, vendiéndose a una familia adinerada a cambio de 100,000 dólares, mientras los asesinos esperan vestidos de etiqueta sobre un suelo plastificado. La estética de serie B, sin sutilezas, muestra garras y veneno al descubierto, reforzando la crítica al poderío de los ricos que compran vidas humanas como mercancía.
El mensaje subyacente se vuelve más claro con cada entrega. “Election” utilizó el lema “Keep America Great”, anticipándose al slogan de Donald Trump “Make America Great Again”. Dos años después, la película “La primera purga” se promocionó con una gorra roja que imitaba la campaña del expresidente. Estas referencias convierten a la saga en una sátira política que denuncia cómo la violencia recae sobre los más vulnerables mientras la élite se beneficia.
En “La purga infinita” (2021) la trama trasciende la frontera mexicana, mostrando a una pareja que huye hacia el sur mientras México y Canadá abren sus puertas a refugiados estadounidenses durante seis horas. La imagen final de un campamento de refugiados en el lado mexicano, lleno de estadounidenses que cruzan en masa, resulta escalofriantemente veraz y plantea preguntas sobre la migración y la responsabilidad social.
A pesar de la ausencia de la serie de televisión de dos temporadas, disponible en AMC, la colección en Netflix permite seguir la evolución de la crítica social de DeMonaco, desde la violencia como espectáculo hasta su institucionalización. Los espectadores podrán observar cómo la franquicia se mantiene fiel a su visión original, sin perder filo a lo largo de los años.
En resumen, “La Purga” se consolida como una de las series de ciencia ficción más agresivas y visionarias de la última década, ofreciendo una mirada cruda a la violencia regulada y sus consecuencias en la sociedad. La disponibilidad total en la plataforma de streaming invita a reflexionar sobre el precio de la seguridad y la complicidad de los poderosos.
Fuente: xataka