La sátira de Alejandro G. Iñárritu protagonizada por Tom Cruise, ‘Digger’, se estrenó el fin de semana del 2 al 4 de octubre y apenas alcanzó los 8 millones de dólares en Norteamérica. Ese número es el peor debut de Cruise desde los 6.7 millones de ‘Leones por corderos’, una película de bajo presupuesto sin la ambición que caracteriza a ‘Digger’. Con una recaudación global de 21 millones en los primeros tres días, los analistas calculan que la producción terminará perdiendo cerca de 250 millones de dólares, convirtiéndose en una de las mayores catástrofes financieras de Hollywood en los últimos años.
El proyecto, que pretendía ser la primera entrega de un acuerdo firmado en enero entre Warner Bros. Discovery y Cruise para desarrollar películas originales y franquicias, contó con un presupuesto que superó los 160‑180 millones de dólares. Los sobrecostos surgieron por retrasos en el rodaje y problemas con las prótesis del actor, gastos que fueron cubiertos por el seguro pero que incrementaron la cifra final. Según Variety, la película necesitaba entre 300 y 350 millones de dólares en taquilla mundial para ser rentable; con la proyección de Skydance de no superar los 40 millones, la única esperanza de recuperación pasa por los ingresos digitales premium, aunque su impacto será limitado.
El fracaso de ‘Digger’ llega en un momento crítico para Warner Bros. Discovery, que había sido adquirido por Skydance el mismo día del estreno. David Ellison, dueño de Skydance, despidió a los copresidentes Michael De Luca y Pam Abdy, dejando a la compañía bajo la dirección de Dana Goldberg y Josh Greenstein, ahora al frente de Paramount Pictures. La compra incluye un amplio portafolio que va desde ‘Top Gun’ y ‘Harry Potter’ hasta ‘The White Lotus’ y ‘Bob Esponja’, y la nueva gerencia prometió estrenar al menos 30 películas al año con exclusividad de 45 días en salas.
Sin embargo, la estrategia de apostar por cine de autor de alto presupuesto ha demostrado ser riesgosa. En 2025, proyectos como ‘Mickey 17’ de Bong Joon‑ho y ‘The Bride!’ de Maggie Gyllenhaal también registraron pérdidas significativas. La reciente caída de ‘Digger’ pone en evidencia que la fórmula de combinar talento de dirección premiado con grandes inversiones no garantiza éxito comercial, especialmente cuando el mercado muestra una preferencia creciente por experiencias espectaculares pero limitadas en número.
Los ejecutivos de Skydance deberán decidir rápidamente el tipo de películas que quieren impulsar en Warner. Mientras Paramount ha tenido escasos éxitos de autor en los últimos años, la presión para revertir la tendencia negativa es alta. La memoria de Hollywood es implacable con los fracasos; ejemplos como ‘Howard el pato’ mostraron que un gran tropiezo puede cambiar el rumbo de un estudio durante años.
En conclusión, ‘Digger’ no solo representa la peor taquilla de la carrera de Tom Cruise, sino que también simboliza una crisis de confianza en el modelo de cine de autor de gran escala. La nueva dirección de Warner deberá equilibrar audacia creativa con viabilidad financiera para evitar que más proyectos se conviertan en pérdidas millonarias.
Fuente: xataka