Claudia Sheinbaum, presidenta de México, expresó este miércoles que los diálogos mantenidos con un grupo de empresarios estadounidenses reflejan una creciente confianza en el país para invertir y operar. La reunión, organizada por la Cámara de Comercio de México‑Estados Unidos, se llevó a cabo en la Ciudad de México y contó con la participación de directivos de sectores como energía, tecnología y agroindustria. Sheinbaum subrayó que la estabilidad macroeconómica, la reforma fiscal y los avances en infraestructura son factores clave que están atrayendo capital extranjero.
Durante el encuentro, los empresarios expusieron sus expectativas y desafíos, entre los que destacan la necesidad de una mayor certeza regulatoria y la agilización de permisos. La mandataria respondió que su gobierno está trabajando en la simplificación de trámites y en la consolidación de la reforma energética, con la meta de abrir el mercado a inversión privada sin comprometer la soberanía energética. Además, anunció la creación de una mesa de trabajo permanente para atender los requerimientos de los inversionistas y facilitar la resolución de conflictos.
El contexto de la reunión se da en medio de una recuperación económica global tras la pandemia y de tensiones comerciales entre Estados Unidos y China. México ha buscado posicionarse como un hub de manufactura y exportación, aprovechando su cercanía geográfica con EE.UU. y los acuerdos comerciales vigentes. Sheinbaum destacó que el país ha logrado mantener una inflación bajo control y una tasa de interés estable, lo que genera un entorno favorable para la inversión extranjera directa.
Los empresarios estadounidenses presentes coincidieron en que México ofrece mano de obra calificada y costos competitivos, pero señalaron la importancia de contar con marcos legales predecibles. Uno de los directivos comentó que la seguridad jurídica es tan crucial como la disponibilidad de infraestructura logística. En respuesta, la presidenta reiteró el compromiso de su administración con la lucha contra la corrupción y la mejora de la seguridad pública, aspectos que también influyen en la percepción de riesgo de los inversionistas.
Analistas del sector financiero interpretan la declaración de Sheinbaum como una señal de que el gobierno busca reforzar la relación económica con EE.UU. y diversificar sus fuentes de inversión. Señalan que, si bien el país ha avanzado, aún enfrenta retos como la brecha de productividad y la necesidad de impulsar la innovación tecnológica. La expectativa es que las medidas anunciadas favorezcan la llegada de nuevos proyectos en energía renovable y manufactura avanzada.
En conclusión, la presidenta Sheinbaum utilizó el foro empresarial para proyectar una imagen de México como destino confiable y abierto a la inversión estadounidense. La continuidad de los diálogos y la implementación de reformas estructurales serán determinantes para consolidar esa confianza y traducirla en flujos de capital que impulsen el crecimiento económico del país.
Fuente: Jornada