Desde sus humildes inicios en 1952, Casa Lucha se ha convertido en un referente del comercio familiar en Xalapa. Lo que comenzó como dos puestos ambulantes en la zona centro, gestionados por el abuelo de la familia, evolucionó con el paso de los años hasta consolidarse en un local permanente en la calle 20 de Noviembre. Hoy, bajo la dirección de Moisés Pérez Platas, segunda generación del negocio, el almacén sigue ofreciendo productos de abarrotes, ropa y artículos de uso cotidiano, manteniendo intacta la esencia que lo hizo popular entre varias generaciones.
El crecimiento de Casa Lucha no fue lineal; cada expansión respondió a la demanda de la comunidad y a la visión de sus propietarios. En la década de los setenta, la familia adquirió el inmueble donde opera actualmente, adaptando el espacio para exhibir también objetos de los primeros años, como balanzas de hierro y cajas de madera. Estos elementos, cuidadosamente conservados, funcionan como una exposición viva que narra la historia del comercio local y atrae a curiosos y clientes por igual.
Moisés Pérez Platas, quien tomó las riendas del negocio hace más de veinte años, destaca la importancia de mantener la atención personalizada que caracterizó a sus antepasados. “Nuestros clientes no son solo compradores, son parte de la familia; por eso seguimos ofreciendo crédito a quien lo necesita y atendemos sus requerimientos con cercanía”, afirmó en una entrevista reciente. Además, ha incorporado tecnología básica, como una caja registradora electrónica y un sistema de inventario digital, sin perder el encanto del trato tradicional.
La ubicación estratégica del almacén, en una zona de alto tránsito peatonal, ha permitido a Casa Lucha resistir la competencia de grandes cadenas y supermercados. La fidelidad del público se basa en la confianza generada por más de siete décadas de servicio continuo, así como en la oferta de productos locales que no siempre se encuentran en los hipermercados. Esta combinación de tradición y adaptación ha sido clave para su permanencia.
En los últimos años, el negocio ha diversificado su catálogo, incorporando productos orgánicos y artesanías de la región, respondiendo a la creciente demanda de consumidores conscientes. Asimismo, la familia ha iniciado programas de apoyo a pequeños productores, comprando directamente de agricultores de los alrededores, lo que refuerza su compromiso con la economía local.
Casa Lucha no solo es un punto de venta; es un archivo viviente de la historia comercial de Xalapa. Cada objeto expuesto, desde los antiguos letreros de neón hasta los mostradores de madera, cuenta una época diferente y refleja la evolución del comercio en la ciudad. Este legado cultural se ha convertido en un atractivo para visitantes y estudiantes de historia local.
Con 74 años de trayectoria, Casa Lucha mira al futuro sin olvidar sus raíces. La próxima meta de la familia es modernizar su presencia en línea, ofreciendo pedidos a través de redes sociales, pero siempre preservando la atención cara a cara que ha sido su sello distintivo. Así, el almacén continúa consolidándose como un símbolo de resistencia y adaptación en el tejido económico xalapeño.
Fuente: Diario de Xalapa