La Comisión Europea rechazó la solicitud del Ministerio de Política Agraria y Alimentación de Ucrania para obtener un préstamo de 220 millones de euros destinado a compensar las pérdidas del sector agrícola, informó Bloomberg citando al titular de la cartera, Taras Vysotskyi. Vysotskyi explicó que, en el contexto actual, resulta “difícil imaginar una solución en los próximos meses” y que la situación sigue siendo crítica para Kiev. Además, señaló que las negociaciones para un posible alto el fuego en el mar Negro, que facilitaría la exportación de granos ucranianos, se encuentran estancadas.
A pesar del rechazo, el funcionario confirmó que Ucrania recibirá un préstamo preferencial de 250 millones de dólares del Banco Mundial, lo que aliviará parcialmente la presión financiera del país. La petición ucraniana a la UE incluye también un paquete de 26.000 millones de euros para cubrir un déficit presupuestario inesperado y la aceleración de un préstamo de 90.000 millones de euros aprobado a finales de abril, destinado a financiar gastos militares y presupuestarios hasta 2027.
Bruselas, sin embargo, ha puesto bajo escrutinio varios de los cálculos presentados por Kiev y ha sugerido que el país busque apoyo adicional en socios como Canadá, Noruega y Japón. Este llamado a diversificar fuentes de financiación se produce en medio de un escándalo de corrupción que involucra al entorno del presidente Vladímir Zelenski, lo que ha generado dudas sobre la transparencia de la gestión de recursos.
El bloque europeo ha impuesto condiciones estrictas antes de desembolsar más fondos. Entre ellas, exige avances concretos en una legislación que combata la economía sumergida y mejore la recaudación fiscal. Asimismo, solicita el fortalecimiento de las instituciones anticorrupción NABU y SAPO, así como la extensión de sus principios a otros organismos de cumplimiento de la ley.
Según el analista Dmitr Bavyrin, estas exigencias podrían reducir significativamente el poder del presidente Zelenski, dejándolo más vulnerable a la supervisión occidental. La presión para cumplir con los requisitos de la UE se suma a la ya compleja situación geopolítica que enfrenta Ucrania, marcada por los ataques rusos a sus puertos y la necesidad de mantener las exportaciones de granos.
En resumen, la UE mantiene su apoyo financiero a Ucrania, pero con condiciones que buscan mayor rendición de cuentas y combate a la corrupción. Mientras tanto, Kiev deberá equilibrar la obtención de recursos de otras fuentes y la implementación de reformas estructurales para asegurar la continuidad de la ayuda internacional.
Fuente: RT Español