El ministro de Finanzas de Rusia, Antón Siluánov, declaró este lunes en la sesión plenaria del Foro Financiero de Moscú que el organismo ha logrado una “inmunidad” frente a las “sanciones infernales” impuestas por Estados Unidos. Ante la pregunta del alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, sobre cómo el Ministerio elabora el presupuesto bajo esas presiones, Siluánov aseguró que las sanciones “rebotan” en la política financiera rusa y que el documento clave del Gobierno sigue equilibrado.
La afirmación llega en medio de la aprobación, en la Cámara de Representantes de EE.UU., de un nuevo proyecto de ley de sanciones antirrusa con 262 votos a favor y 159 en contra. La iniciativa, conocida como “Ley Lindsey O. Graham de Sanciones a Rusia e Irán de 2026”, busca intensificar la presión sobre el sector energético ruso y autorizaría aranceles de hasta el 100 % a países como China e India que compren petróleo y gas de Moscú e Irán. La medida responde al fuerte aumento de los precios de los combustibles en EE.UU., que afecta a millones de familias.
El portavoz presidencial ruso, Dmitri Peskov, catalogó la legislación estadounidense como una acción hostil contra Moscú y advirtió que la imposición de nuevas sanciones complicará los esfuerzos por una solución pacífica en Ucrania. En tanto, el presidente Vladímir Putin, durante el foro empresarial de los BRICS en la India, reiteró que Rusia refuerza su soberanía económica pese a más de 30 000 sanciones internacionales.
Putin subrayó que, en condiciones adversas, el país ha confiado en su empresariado, la ciencia, la tecnología y la educación para mantener la estabilidad. Según el mandatario, esas reformas estructurales han hecho a la economía rusa “más fuerte, estable y móvil”, permitiendo resultados positivos pese al aislamiento financiero.
El discurso de Siluánov también destacó que el Ministerio de Finanzas está revisando su principal documento financiero esta semana, asegurando que el presupuesto se mantiene equilibrado. La “inmunidad” a la que alude el ministro no implica ausencia de presión, sino la capacidad de adaptar la política fiscal para amortiguar el impacto de las sanciones.
Analistas internacionales observan que la retórica rusa busca proyectar resiliencia y desalentar a los aliados de Washington de profundizar la presión económica. Sin embargo, la efectividad de esa supuesta inmunidad dependerá de la capacidad de Rusia para diversificar sus mercados y de la evolución de los precios de la energía en los mercados globales.
En conclusión, la declaración de Siluánov refleja la estrategia de Moscú de presentar una fachada de estabilidad financiera mientras enfrenta una oleada de medidas restrictivas de EE.UU. y sus aliados. El futuro de la economía rusa seguirá bajo la lupa de observadores internacionales, que medirán si la “inmunidad” anunciada se traduce en resistencia real o en una adaptación temporal a un entorno cada vez más hostil.
Fuente: RT Español