La Universidad Veracruzana celebra este año el 70 aniversario de su programa de Antropología Social, una disciplina que ha documentado la riqueza cultural del estado desde la década de 1950. El programa, fundado por el pionero José Antonio García y apoyado por el Instituto Nacional de Antropología e Historia, ha formado a más de tres mil profesionales que hoy laboran en museos, universidades y organizaciones comunitarias. Sus investigaciones han permitido rescatar tradiciones indígenas, costumbres rurales y procesos de mestizaje que definen la identidad veracruzana.
Durante las primeras décadas, los antropólogos veracruzanos se enfocaron en los pueblos nahuas y totorames, realizando trabajos de campo en la región del Huasteca y en la zona de los bajos del Papaloapan. Sus estudios sobre rituales agrícolas, festividades patronales y sistemas de parentesco sentaron las bases para políticas de desarrollo cultural y educación intercultural. En los años setenta, la disciplina incorporó metodologías participativas, involucrando a comunidades en la planificación de proyectos de turismo sostenible y preservación del patrimonio.
En la última década, el programa ha ampliado su horizonte hacia problemáticas contemporáneas como la migración, la violencia de género y el cambio climático. Investigadores como la doctora María del Rosario Hernández han publicado análisis sobre la diáspora veracruzana en Estados Unidos, mientras que equipos de campo estudian la vulnerabilidad de comunidades costeras frente al aumento del nivel del mar. Estas aportaciones han sido citadas por gobiernos locales y federales para diseñar planes de mitigación y apoyo social.
El impacto de la Antropología Social en Veracruz trasciende lo académico. Gracias a alianzas con el sector público, se han creado museos de etnografía en Xalapa y Veracruz, y se han implementado programas de educación popular en escuelas rurales. Además, la disciplina ha fomentado la valorización de saberes tradicionales, como la medicina herbal y la gastronomía regional, impulsando la economía local a través del turismo cultural.
Este aniversario también sirve como reflexión sobre los retos futuros. La creciente urbanización y la digitalización de la información plantean preguntas sobre cómo preservar la memoria colectiva sin perder la dinamismo de las comunidades. Los docentes del programa proponen la integración de tecnologías de georreferenciación y bases de datos abiertas para que los resultados de sus investigaciones sean accesibles a la ciudadanía.
Con la mirada puesta en los próximos setenta años, la Universidad Veracruzana reafirma su compromiso de seguir siendo un referente nacional en Antropología Social. La celebración incluirá conferencias, exposiciones fotográficas y la publicación de un compendio que recopila los principales hallazgos de la disciplina, consolidando su legado como herramienta esencial para comprender y fortalecer la diversidad cultural de Veracruz.
Fuente: Diario de Xalapa