El Boeing 737 es uno de los aviones más comunes en la aviación comercial, con décadas de servicio y una reputación de seguridad. Sin embargo, una investigación reciente ha descubierto que un dispositivo del tamaño de una moneda puede alterar su aviónica.
La investigación, realizada por la Universidad de California en San Diego y Oberlin College, se centró en los modelos 737 Next Generation y 737 MAX. Los investigadores encontraron que un conector de mantenimiento en la bahía de equipos electrónicos del avión podía ser utilizado para instalar un dispositivo que interfiriera con la comunicación entre el Flight Management Computer y el Multipurpose Control Display Unit.
El dispositivo puede modificar waypoints del plan de vuelo, alterar el peso introducido en el sistema y cambiar parámetros como la temperatura asumida utilizada en los cálculos de rendimiento para el despegue. Sin embargo, los investigadores no tomaron el control de un 737 en un vuelo comercial ni desviaron físicamente un avión.
La investigación tiene límites importantes, ya que no se demostró que el ataque pudiera iniciarse a distancia sin haber instalado antes el dispositivo. Además, la tripulación dispone de redundancias, otras fuentes de información y la posibilidad de desconectar el piloto automático y asumir el control manual.
Boeing conoce estos hallazgos desde 2020 y mantuvo durante años contacto con el equipo de investigación. El fabricante sostiene que las distintas capas de protección del diseño y del entorno operativo reducen de forma significativa la viabilidad y el riesgo de un ataque real.
Fuente: xataka