La UNESCO otorgó a Xalapa el sello de “Ciudad Creativa de la Música” en 2019, una distinción que buscaba posicionar a la capital veracruzana como un polo cultural de alcance internacional. Desde entonces, la ciudad ha integrado la red de ciudades creativas, participando en intercambios, festivales y programas de formación. Sin embargo, el quinto aniversario revela una brecha entre la imagen proyectada y la realidad que viven los músicos locales. Los organizadores oficiales destacan la mayor visibilidad y la llegada de artistas extranjeros como indicadores de éxito, pero la comunidad creativa señala que los beneficios concretos siguen siendo escasos.
Los músicos independientes de Xalapa afirman que, a pesar de la etiqueta de UNESCO, el acceso a espacios escénicos sigue limitado. Salas de conciertos municipales están saturadas y los costos de alquiler de locales privados resultan prohibitivos para proyectos emergentes. “Tenemos talento, pero no contamos con escenarios asequibles ni con una agenda que nos incluya”, comenta Ana López, cantante folk que ha participado en varios festivales regionales. Esta carencia de infraestructura afecta tanto a jóvenes artistas como a colectivos consolidados que buscan diversificar su oferta musical.
Otro punto crítico es el financiamiento. La ciudad cuenta con un fondo de apoyo a la cultura, pero los procesos de solicitud son percibidos como burocráticos y poco transparentes. Muchos músicos relatan que los recursos se concentran en eventos de gran escala, dejando de lado iniciativas de base que podrían generar empleo y fortalecer la escena local. “Se habla de inversión, pero el dinero rara vez llega a los que realmente hacen música todos los días”, señala Carlos Méndez, guitarrista y organizador de talleres comunitarios.
La falta de empleo estable es una constante en la vida de los artistas xalapeños. La industria musical nacional sigue concentrada en la CDMX y Monterrey, lo que obliga a los creadores a desplazarse o a complementar sus ingresos con otras actividades. La designación de Ciudad Creativa no ha generado alianzas estratégicas con sellos discográficos ni con plataformas digitales que faciliten la distribución de la música regional.
A pesar de los retos, la comunidad no pierde la esperanza. Se están gestando propuestas de autogestión, como cooperativas de espacios culturales y festivales independientes que buscan llenar los vacíos dejados por la administración pública. Estas iniciativas pretenden demostrar que el potencial creativo de Xalapa puede prosperar sin depender exclusivamente de recursos estatales.
El futuro de la Ciudad Creativa de la Música dependerá de la capacidad de autoridades y sector privado para traducir el reconocimiento internacional en políticas concretas que respalden a los creadores. Mientras tanto, los músicos continúan luchando por visibilidad, financiamiento y, sobre todo, por la oportunidad de vivir de su arte en su propia ciudad.
Fuente: Diario de Xalapa