En un experimento realizado por Tom’s Hardware, el veterano Windows 7 demostró que, a diez años de su lanzamiento, aún puede rendir a la par o incluso superar al recién estrenado Windows 11 en ciertos títulos. La comparativa se llevó a cabo con diez videojuegos de distintas generaciones, usando idéntico hardware: un procesador Ryzen 7 9800X3D, una tarjeta Radeon RX 6950 XT y 64 GB de memoria DDR5‑6000. Ambos sistemas operativos emplearon los controladores Adrenalin 22.6.1 de 2022, aunque Windows 11 contó con una base de código más moderna.
A pesar de que Microsoft dejó sin soporte a Windows 7 en 2020, el sistema sigue operativo y capaz de ejecutar juegos exigentes. Sin embargo, la ausencia de funciones recientes como “Resizable BAR” le quitó una ventaja potencial en la gestión de la VRAM. En pruebas con DirectX 11, títulos como *Metro 2033 Redux* mostraron que Windows 7 alcanzó 230 fps en Full HD, mientras que Windows 11 llegó a 255 fps, evidenciando una ligera superioridad del nuevo SO en promedio de rendimiento.
En otros casos, la ventaja se inclinó hacia el sistema más antiguo. *Batman: Arkham Origins* registró 742 fps en Full HD bajo Windows 7, superando los 699 fps de Windows 11. La diferencia se explica en parte por la menor carga que Windows 7 impone al procesador, al carecer de telemetría y servicios de fondo que sí están presentes en Windows 11, como Copilot y otras aplicaciones integradas.
No obstante, cuando la carga recae sobre la GPU, Windows 11 tomó la delantera. Juegos como *Batman: Arkham City*, *Control*, *Hitman: Absolution* y *Hitman 2* mostraron mejores cifras en todas las resoluciones probadas, indicando que los controladores más actualizados y la arquitectura del sistema operativo reciente favorecen el rendimiento gráfico.
Los dos títulos basados en DirectX 9 revelaron otro punto a favor de Windows 7: su soporte nativo evitó la necesidad de capas de traducción que Windows 11 requiere, lo que se tradujo en tasas de frames mínimas más altas. En conclusión, la ligereza del SO de 2009 le permite ganar en escenarios donde el CPU es el cuello de botella, mientras que Windows 11 sobresale cuando la GPU lidera la carga.
A pesar de estos resultados, los expertos advierten que usar Windows 7 implica riesgos de seguridad, ya que no recibe actualizaciones desde 2020 y la compatibilidad con software nuevo sigue decayendo. La prueba subraya que, aunque un sistema operativo de hace 17 años pueda superar a uno moderno en ciertos juegos, no constituye una recomendación para su uso cotidiano.
Fuente: xataka