La Presidenta de México presentó estadísticas sobre la seguridad en el país, asegurando que los homicidios violentos se han reducido en 52% desde el inicio de su gobierno. Sin embargo, la realidad en el terreno es diferente. En las últimas horas, se han registrado varios asesinatos, incluyendo el del presidente municipal de Temoac, Valentín Lavín Moreno, y el del periodista oaxaqueño Alejandro Leyva. Estos hechos contradicen las cifras oficiales y ponen en evidencia la impunidad y el descaro con que actúa el crimen organizado en México. La violencia criminal y narca en el país está lejos de disminuir, y los cárteles siguen actuando con impunidad. La realidad que viven los mexicanos es compleja y no se refleja en las estadísticas oficiales. La ingobernabilidad y la impunidad del narco y del crimen siguen siendo el mayor problema que enfrenta el país. La corrupción y la colusión de autoridades de todos los niveles también contribuyen a este problema. Es necesario reconocer la realidad y abordar el problema de la violencia de manera efectiva, en lugar de seguir presentando estadísticas positivas que no reflejan la situación real. La violencia en México es un tema que requiere atención inmediata y soluciones efectivas para garantizar la seguridad de los ciudadanos. La impunidad y la corrupción deben ser combatidas para que se pueda lograr una reducción real de la violencia en el país. La sociedad mexicana exige acciones concretas y resultados tangibles para frenar la violencia y restaurar la paz en las comunidades. La situación actual es insostenible y requiere un cambio radical en la forma en que se aborda la seguridad en México.
Fuente: Eluniversal