La presidenta Claudia Sheinbaum ha implementado una estrategia de seguridad diferente a la de su antecesor, Andrés Manuel López Obrador. Los resultados están empezando a mostrar una reducción en las cifras de homicidios dolosos en México. El martes se reportaron 21 asesinatos, la cifra más baja desde enero de 2019. En lo que va de este sexenio, el promedio de personas asesinadas cada día es de 60, 14 más que en el gobierno de Felipe Calderón y 31 menos que en el de López Obrador. La reducción de este delito es una noticia positiva, pero no significa que la crisis de violencia haya terminado. México sigue siendo escenario de masacres y violencia. Los periodistas siguen siendo amenazados y asesinados. Reducir los homicidios es un avance que debe reconocerse, pero solo cuando ese indicador se traduzca en paz para la población podremos decir que el Estado está cumpliendo plenamente con su responsabilidad. La presidenta y su equipo de seguridad parecen estar dando frutos, pero es importante que se aplique la misma determinación para combatir la corrupción y otros problemas heredados del pasado.
Fuente: Eluniversal